Este es el rédito anual que un propietario de una vivienda consiguió al ponerla en alquiler tras su adquisición. Así, teniendo en cuenta que el precio medio de compra de una residencia tipo de 100 m2 en España fue de 246.500 euros (2.465 euros/m2) y que la renta media mensual fue de 1.489 euros, el propietario obtuvo un total de 17.868 euros brutos anuales, lo que le arrojó una rentabilidad bruta por el activo del 7,24%. Esto supone un incremento de 0,39 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2025 (6,85%).
El ranking de pisos.com sobre la rentabilidad media del alquiler de las capitales de provincia españolas dibujó una horquilla que va desde una rentabilidad del 8,03% registrada en Tarragona al 3,85% de Donostia – San Sebastián. En este sentido, los precios más competitivos se encontraron en la ya citada Tarragona (8,03%), Sevilla (7,46%), Jaén (7,39%), Huesca (7,27%), Segovia (7,07%), Almería (7,06%), Castellón de la Plana (7,05%), Barcelona (6,96%), Córdoba (6,92%) y Murcia (6,89%). En el ranking de rentabilidad de las capitales de provincia menos beneficiosas fueron Donostia – San Sebastián (3,85%), Girona (4,42%), Palma (4,45%), Cádiz (4,58%), Pamplona (4,60%), A Coruña (4,60%), Salamanca (4,78%), Málaga (4,83%), Bilbao (4,89%) y Santander (4,94%). “Las diferencias de rentabilidad entre capitales reflejan la diversidad de los mercados inmobiliarios españoles. Mientras que ciudades como Sevilla (7,46%) y Barcelona (6,96%) se sitúan entre las que ofrecen mayores rendimientos, Madrid registra un 5,52% y Palma, un 4,45%. Esta disparidad pone de manifiesto que el retorno del alquiler depende de la relación entre el precio de adquisición y las rentas que se pueden obtener en cada mercado”, afirma el experto.+
