En declaraciones a la Sexta, Aagesen, que recordó también que el mecanismo requiere de la autorización de Bruselas, subrayó que cuando se aplicó la medida había unos precios del mercado «muy superiores a los que estamos viviendo ahora». A este respecto, destacó que España, gracias a la apuesta por las renovables, ha visto como, mientras en 2019 el 75% de las horas en el mercado mayorista eléctrico eran marcadas por el gas natural, «que es lo más volátil» y fija los precios más elevados para la generación de electricidad, en 2025 esa cifra ha bajado al 19%.
La vicepresidenta destacó que las medidas que apruebe el Gobierno para hacer frente a las consecuencias económicas de la guerra en Oriente Medio van a estar centradas en los sectores que están “más expuestos” y, especialmente, en “los más vulnerables”, para lo que avanzó que se podría “incrementar” el bono social eléctrico.
Por otra parte, Aagesen evitó ahondar en detalles del ‘escudo social’ en el que sí dejó claro que sigue trabajando el Gobierno y sobre el que, a diferencia de Díaz, no aseguró que vaya a aprobarse ya la próxima semana en Consejo de Ministros; destacó también que en el Gobierno son conscientes de la exposición que también sufren actividades como el transporte por la subida de los combustibles, o el campo y la pesca . En cualquier caso, la ministra de Transición Ecológica subrayó que ni España ni Europa están en riesgo de sufrir desabastecimiento, sino que se trata de un problema de exposición a la volatilidad del precio en los mercados. Esto contrasta con lo ocurrido en la guerra en Ucrania y que ahora sí le sucede a Asia.
