Feijóo desveló esta conversación en una entrevista concedida a Servimedia, en la que explicó que ambas partes quedaron en que sus equipos se verían “inmediatamente en Extremadura”. Al cabo de diez días de los comicios de Castilla y León, las dos delegaciones negociadoras se citaron el 25 de marzo en Mérida para avanzar en el acuerdo programático con la presencia de Miguel Tellado, ‘número dos’ del presidente del PP.
Feijóo y Abascal han intensificado su canal de comunicación a cuenta del carrusel de elecciones autonómicas. Hace poco más de un mes, el líder del PP publicitó una llamada en la que ambos dirigentes pactaron un nuevo marco de negociación en las comunidades autónomas.
Por el contrario, Feijóo lleva más de un año sin mediar palabra con el presidente del Gobierno, Sánchez. La última vez que se vio con el jefe del Ejecutivo fue el 13 de marzo de 2025 en La Moncloa, donde trataron, sin acuerdo, el aumento del gasto en Defensa.
Este mes de enero volvieron a citarse para hablar de la política internacional y del posible envío de tropas españolas a Ucrania pero la cita se aplazó por el accidente de ferroviario de Adamuz. Desde entonces, ninguno de los dos ha descolgado el teléfono para volver a verse.
Feijóo declinó desvelar los detalles de su conversación con Abascal. Pero sí insistió en que “los votantes de Vox y del PP han mandado un mensaje claro” en las tres comunidades que les aboca a un acuerdo, dado que la única opción posible con los resultados en la mano es un Gobierno de centroderecha. Lo contrario, dijo, sería “defraudar a la gente”.
“Donde la gente manda, los políticos tenemos que obedecer. Y lo que nos han dicho es que haya un Gobierno del PP con apoyo de Vox. Las particularidades y los pormenores del acuerdo que los concreten PP y Vox. Pero el resultado de las urnas es inapelable: unos muy buenos resultados del PP, unos muy malos resultados del PSOE y Vox incrementa su porcentaje y se consolida como tercera fuerza política en España”, expuso.
“No creo que la gente pueda aceptar ni nosotros podamos defraudarles no dando estabilidad a los gobiernos de las comunidades autónomas. Para eso hemos convocado elecciones: para tener un mandato y seguir gobernando, o para pasar a la oposición. Y en este caso es para seguir gobernando”, apostilló.
Feijóo llegó a advertir a Abascal de que, si no hay acuerdo, “los votantes no lo perdonarán y harán bien”. Y es que una vez que “la alternativa”, que sería el PSOE, “saca su peor resultado” histórico y la derecha suma o acaricia tres quintos de los Parlamentos autonómicos, “la cosa está juzgada”. “Una vez puesta la sentencia, hay que acatarla, y la sentencia electoral en Castilla y León, en Extremadura y en Aragón es que haya gobiernos liderados por el Partido Popular, con apoyo en la intensidad que se considere oportuna por parte de Vox”, señaló. “Nosotros desde luego así lo vamos a plantear y no nos vamos a levantar de la mesa hasta que haya estabilidad en las tres comunidades autónomas”.
