Su director general en Europa y España, García, reconocía en un evento organizado por la compañía que el accidente ha tenido un impacto directo en la confianza del viajero, lo que ha mermado las reservas que acumulan Renfe, Iryo y Ouigo. A este factor se añade la incertidumbre provocada por los retrasos en la línea Madrid-Barcelona, con trenes tardando de media 45 minutos más, y otras suspensiones temporales en Cataluña, Galicia o Andalucía por la cadena de temporales que ha azotado el país.
De la información revelada por Trainline se extrae que el corte del trazado durante casi un mes ha tumbado la demanda, trasladada a otros medios como el avión. Este panorama, en consecuencia, abre un nuevo frente financiero para las operadoras, que perdieron más de un millón de euros por cada día sin servicio —sin contar otros incidentes como los de Barcelona o Galicia— y que confiaban en que 2026 fuera un año de bonanza tras un lustro registrando pérdidas.
García asegura que esa pérdida de confianza a corto plazo está respaldada por varios estudios que reflejan que entre un 40% y un 50% de los pasajeros manifiestan preocupación a la hora de subirse al tren tras un suceso crítico. Con todo, sostiene que el tren, junto con el avión, sigue situándose entre los medios de transporte más seguros y apunta a que ya comienzan a observarse señales de recuperación de cara a la Semana Santa. La compañía, que utiliza comparativas interanuales para evitar distorsiones estacionales, y asegura que el descenso fue inmediato.
El ajuste de la demanda también ha tenido reflejo en los precios. En 2025, el corredor Madrid-Barcelona —el más maduro de la red— registró un encarecimiento medio del 17%. En septiembre, coincidiendo con cambios en la oferta como la retirada de determinados servicios de bajo coste, el incremento interanual llegó al 40% en ese eje. Sin embargo, el progresivo incremento que registraban las tarifas se ha estabilizado en las últimas semanas. Los precios se mantienen en niveles similares a los del año pasado o registran ligeras bajadas puntuales para estimular la demanda.
