En Europa, la semana irá claramente de menos a más. Tras un inicio sin grandes referencias, el martes se conocerá el dato final de inflación de España, que previsiblemente repuntará con fuerza hasta el 3,3% interanual, reflejando el impacto del encarecimiento energético.
El miércoles tomará el relevo la producción industrial de la eurozona, una referencia clave para medir el pulso real de la actividad tras el deterioro observado en meses anteriores.
Ese mismo día se publicará el IPC final de Francia, mientras que el jueves llegará el plato fuerte con la inflación definitiva del conjunto del bloque, acompañada por el IPC de Italia y los datos de producción industrial y balanza comercial del Reino Unido. La semana se cerrará el viernes con las cifras de balanza comercial y por cuenta corriente de la eurozona, que completarán la fotografía de una economía aún frágil y muy condicionada por el entorno exterior.
En Estados Unidos, la atención se concentrará en la evolución de los precios y la actividad industrial, dos variables clave para anticipar los próximos movimientos de la Reserva Federal. Así, el martes se publicará el índice de precios de producción de marzo, que podría verse presionado al alza por el repunte del petróleo, mientras que el jueves será el turno de la producción industrial, junto a la capacidad utilizada y las solicitudes de subsidio por desempleo.
Entre medias, el mercado analizará indicadores adelantados como el índice Empire State o el sentimiento de las pequeñas empresas (NFIB), en busca de señales sobre el impacto de la incertidumbre geopolítica en la economía real. En conjunto, los datos dibujarán una economía que sigue resistiendo, pero con crecientes signos de tensión en costes y confianza.
En Asia-Pacífico, el foco se desplazará claramente hacia China, donde se publicará el PIB del primer trimestre, con previsión de una ligera aceleración del crecimiento. Este dato vendrá acompañado de una batería completa de indicadores, como la producción industrial, las ventas minoristas, el desempleo y la balanza comercial, que permitirán evaluar la consistencia de la recuperación del gigante asiático.
Además, Japón aportará referencias sobre su producción industrial, mientras que India completará el cuadro con datos de inflación y balanza comercial, en un entorno regional marcado por la dependencia energética y la evolución del comercio global.
En el plano empresarial, la semana estará dominada por la gran banca estadounidense, que dará el pistoletazo de salida a la temporada de resultados. Goldman Sachs, JP Morgan, Citigroup, Wells Fargo o Morgan Stanley rendirán cuentas en un momento especialmente sensible para el sector financiero, con el mercado pendiente de sus márgenes y previsiones. Junto a ellas, compañías como PepsiCo o Netflix aportarán la visión del consumo y los servicios.
En Europa, nombres como ASML, Tesco o Ericsson completarán la agenda, mientras que en España destacarán diversas juntas de accionistas y pagos de dividendos.
En conjunto, las cuentas corporativas servirán para tomar el pulso real a unas empresas que navegan entre el encarecimiento de costes, la incertidumbre geopolítica y la resiliencia de la demanda.
