«Los desafíos que enfrentamos en el mercado petrolero son de una magnitud sin precedentes, por lo que me complace enormemente que los países miembros de la AIE hayan respondido con una acción colectiva de emergencia de una magnitud sin precedentes», asegura el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol. Asimismo, Birol ha señalado que «los mercados petroleros son globales, por lo que la respuesta a las perturbaciones importantes también debe serlo».
«La seguridad energética es el mandato fundacional de la AIE, y me complace que sus miembros estén mostrando una fuerte solidaridad al tomar medidas conjuntas decisivas», ha agregado.
El objetivo de la iniciativa es contrarrestar la grave disrupción provocada por el casi cierre total del estrecho de Ormuz, el paso marítimo que conecta el golfo Pérsico con los mercados energéticos mundiales. Aproximadamente una quinta parte del suministro global de petróleo transita cada día por esta vía, pero las amenazas de ataques iraníes a petroleros han reducido drásticamente el tráfico.
Los países miembros de la AIE cuentan con alrededor de 1.200 millones de barriles en reservas públicas, a los que se suman otros 600 millones en inventarios comerciales obligatorios, según explicó esta semana el director ejecutivo del organismo, Fatih Birol. En conjunto, este volumen equivale aproximadamente a 124 días de suministro perdido procedente del golfo.
Las liberaciones de reservas estratégicas han tenido resultados dispares en el pasado. Tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, la AIE coordinó dos liberaciones consecutivas que inicialmente provocaron un repunte del 20% en el precio del crudo, ya que el mercado interpretó la medida como señal de una crisis energética más grave de lo previsto. Sin embargo, con el paso del tiempo contribuyeron a moderar los precios. Uno de los precedentes más exitosos tuvo lugar en 1991, cuando el entonces presidente estadounidense George H. W. Bush ordenó la primera liberación de la Reserva Estratégica de Petróleo coincidiendo con el inicio de la Operación Tormenta del Desierto contra Irak. Los países miembros de la AIE se sumaron a la medida y los precios del petróleo cayeron más de un 20% en el primer día del conflicto

