Hay que destacar que los huevos se han encarecido un 30,7% en el último año, mientras que el café y sus sucedáneos han subido de precio un 13,1%; las hortalizas cultivadas por su fruto, frescas o refrigeradas, han elevado sus precios un 12,6%, y las frutas tropicales, dátiles e higos son un 11,8% más caras que hace un año, según los últimos datos del IPC de enero publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). También destacan las subidas interanuales de precios del chocolate, el cacao y productos alimenticios a base de cacao (+9,5%), los frutos secos naturales con o sin cáscara (+8,1%), los despojos comestibles (+7,5%), otras hortalizas frescas o refrigeradas (+6,9%), los cítricos frescos y las frutas frescas de hueso y de pepita (+6,6% en ambos casos) y la carne fresca, refrigerada o congelada (+6,5%).
En el otro extremo, entre los pocos productos alimenticios que se han abaratado el último año destacan los aceites vegetales (-20,6%), el azúcar de caña y de remolacha (-4,9%), las patatas y otros tubérculos y las legumbres verdes, frescas o refrigeradas (-3,2% en ambos casos), otras frutas frescas (-2,8%), y macarrones, tallarines, cuscús y pastas alimenticias similares (-2,4%).
Mientras que dentro de la subclase de los aceites vegetales se encuentra el aceite de oliva, que en el último año ha bajado de precio un 24,1%. No obstante, el oro líquido acumula un incremento del 64% desde enero de 2021.

