Este es el rédito anual que un propietario de una vivienda consiguió al ponerla en alquiler tras su adquisición. Así, teniendo en cuenta que el precio medio de compra de una residencia tipo de 90 m2 en España fue de 219.150 euros (2.435 euros/m2) y que la renta media mensual fue de 1.300 euros, el propietario obtuvo un total de 15.606 euros brutos anuales, lo que le arrojó una rentabilidad bruta por el activo del 7,12%. Esto supone un incremento de más de un punto respecto al mismo periodo de 2025 (5,99%). La subida con respecto al pasado mes de enero (7,09%) no es tan acusada. Font, director de Estudios de pisos.com, señala que “el encarecimiento del alquiler se debe a la subida de precios y la reducción de la oferta, lo que dificulta el acceso a la vivienda. El problema no es solo económico, sino también político y regulatorio. Cada vez hay menos pisos disponibles porque muchos propietarios evitan el alquiler por la inseguridad jurídica y la normativa cambiante. Esta situación genera una alta competencia entre inquilinos, lo que impulsa aún más los precios”.
El ranking de pisos.com sobre la rentabilidad media del alquiler de las capitales de provincia españolas dibujó una horquilla que va desde una rentabilidad del 8,15% registrada en Tarragona al 3,84% de Donostia – San Sebastián. En este sentido, los precios más competitivos se encontraron en la ya citada Tarragona (8,15%), Sevilla (8,08%), Jaén (7,39%), Huesca (7,30%), Ávila (7,13%), Castellón de la Plana (7,12%), Murcia (7,01%), Segovia (6,99%), Barcelona (6,99%) y Córdoba (6,99%). En el ranking de rentabilidad de las capitales de provincia menos beneficiosas fueron Donostia – San Sebastián (3,84%), Palma (4,42%), Girona (4,49%), Cádiz (4,57%), Pamplona (4,67%), A Coruña (4,68%), Salamanca (4,80%), Bilbao (4,9%), Logroño (4,9%) y Santander (4,91%). “El mercado del alquiler muestra diferencias muy marcadas entre ciudades, con zonas más rentables y otras donde acceder a una vivienda es cada vez más difícil. La escasez de pisos disponibles y la inseguridad regulatoria generan incertidumbre tanto para propietarios como para inquilinos. Esto refleja que el desafío del alquiler no es solo económico, sino un problema social y estructural que requiere atención”, afirma el experto.
El Índice General del Comercio Minorista a precios constantes corregido de efectos estacionales y de calendario presentó en febrero una variación del 2,2% respecto al mismo mes del año anterior. Esta tasa fue 1,6 puntos inferior a la registrada en enero. La serie original del ICM a precios constantes registró una variación anual del 2,0%, lo que supuso 1,7 puntos por debajo de la tasa del mes anterior. La variación mensual del ICM entre los meses de febrero y enero fue del -0,1%. Esta tasa fue una décima inferior a la del mes anterior. Por modos de distribución, Comercio electrónico fue el que más disminuyó (-2,4%).
El índice general sin estaciones de servicio registró una tasa mensual del -0,2%. Por productos, Alimentación se mantuvo (0,0%) y Resto bajó un 0,1%. Las ventas minoristas a precios constantes subieron en tasa anual en 15 comunidades autónomas en febrero y bajaron en dos. La ocupación en el sector del comercio minorista presentó en febrero una variación del 0,7% respecto al mismo mes de 2025. Esta tasa se situó una décima por debajo de la registrada en enero. La tasa anual del Índice General del Comercio Minorista a precios constantes se situó en el 2,2% en la serie corregida de efectos estacionales y de calendario. La variación mensual de las ventas minoristas a precios constantes fue del -0,1% si se eliminan los efectos estacionales y de calendario. La ocupación en el comercio minorista aumentó un 0,7% en tasa anual.
