Estas inversiones son principalmente mantenidas a coste amortizado, y la región incluye países como Irán, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
Entre los bancos españoles, Santander lidera con 2.258 millones invertidos, seguido por BBVA con 892 millones y CaixaBank con 739 millones, que ha reducido su exposición un 10%. Fuera de España, Intesa Sanpaolo y BNP Paribas también tienen inversiones significativas, aunque siguen siendo una pequeña parte de sus carteras de bonos.
La exposición de los bancos europeos a Oriente Medio respecto a sus recursos propios tangibles es baja, alcanzando solo un 0,8%. A pesar de la volatilidad causada por las tensiones geopolíticas, los expertos consideran que el impacto en la banca europea será limitado, aunque advierten sobre posibles efectos secundarios en el coste de capital y la rentabilidad de la banca ante una eventual escalada del conflicto.
