En términos absolutos, el incremento de 2023 supuso un total de 12.844 millones de euros. En términos de ocupación, el sector turístico empleó a 150.688 profesionales, la cifra más alta de los últimos cinco años solo por debajo de 2019 (151.285 personas) con una especial incidencia en los puestos de trabajo relacionados con la restauración (28,9%), con el comercio al detalle (21,3%) y con la hostelería (14,4%), concentrando en total más de dos tercios de la ocupación total. En total, los datos reflejan un peso de los ocupados en el sector turístico del 12,8% en comparación con el resto de empleos de la capital catalana.
La clave de estos datos publicados por la Cambra de Comerç de Barcelona radica en la capacidad que tiene esta actividad para permear en la sociedad, es decir, cuánto producen estos sectores por separado. En este sentido, la productividad total se sitúa en los 11.260 millones de euros, lo que representa un peso sobre el total del valor añadido bruto de Barcelona del 12,8%, el mismo que el de los ocupados.
De esta relación, el estudio concluye que la actividad turística en 2023 mostró una «productividad prácticamente idéntica a la del conjunto de la economía de Barcelona», lo cual implica que no fue inferior al resto de sectores. Los valores más recientes apuntan a que en 2024 el número de ocupados superaría finalmente al de 2019, tanto en puestos de trabajo relacionados con el turismo como en el resto de ámbitos. Sin embargo, aún es pronto para definir el impacto que estos datos tendrán en el PIB del presente año.
Los resultados se publican en medio de un contexto de debate sobre las regulaciones que debe tener el turismo en la capital tras el reciente anuncio de la posible subida de las tasas turísticas en todo el territorio catalán hasta el doble de los valores actuales. Jordi Valls, cuarto teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, ha instado a «evitar la polarización» cuando se estudia el impacto del turismo en la ciudad.
