En primer lugar, subraya el crecimiento de la actividad en los nueve primeros meses del año, cercano al 8% en España – el mayor desde hace casi dos décadas – y en el entorno del 10% en México. En segundo lugar, resalta la incorporación de más de 11 millones de nuevos clientes, que incrementan la base de crecimiento futuro del banco, y el aumento sostenido de la inversión crediticia. Asimismo, pone de relieve varias métricas financieras: la rentabilidad, que volvió a situarse cerca del 20%; la eficiencia y la creación de valor para el accionista, que alcanzaron niveles destacados.
Este desempeño “se ha reflejado en la cotización de la acción, que se ha más que duplicado en el año y que ha supuesto un retorno total para nuestros accionistas del 124%” —incluyendo dividendos—. En este sentido, el presidente destaca que “la capitalización bursátil ha alcanzado un récord histórico de 115.000 millones de euros”.
“Además del buen desempeño, el año 2025 ha sido el año en el que hemos iniciado la ejecución del nuevo plan estratégico. Un plan que anticipa las tendencias que definirán el futuro y que está muy orientado al cliente, que permitirá a BBVA mantener el liderazgo en crecimiento y en rentabilidad a futuro”, resume.
Carlos Torres Vila anticipa un ciclo de crecimiento para BBVA, en todos sus mercados, a pesar de la incertidumbre en el entorno macroeconómico y geopolítico. En concreto, de cara a 2026, BBVA prevé en España un crecimiento superior a la de sus competidores, especialmente en los segmentos más rentables de consumo y empresas. En Europa, la apuesta digital en Italia y Alemania continuará ganando tracción. En México, el crédito seguirá creciendo por encima del PIB, impulsado por la fortaleza estructural del país y su bajo nivel de bancarización. También espera avances en Turquía, donde la progresiva normalización macroeconómica permitirá una mayor contribución a los resultados del grupo, y en América del Sur, una región con buenas perspectivas de crecimiento del sector bancario.
En este contexto, BBVA identifica dos grandes palancas de crecimiento: la financiación sostenible y el segmento de empresas. “El ciclo de inversión en sostenibilidad es imparable”, ha subrayado su presidente, que ha cifrado en 700.000 millones de euros el objetivo de canalización sostenible entre 2025 y 2029. Asimismo, BBVA prevé un fuerte impulso en su actividad con empresas, gracias a una oferta integral y asesoría especializada, con especial protagonismo, además, para la banca de inversión, “donde estamos creciendo mucho”.
La creación de valor y de capital es otra de las prioridades de BBVA en su nuevo ciclo estratégico. El banco prevé generar 49.000 millones de euros de capital de máxima calidad (CET1) entre 2025 y 2028, incluyendo el exceso de capital al inicio del período. De esa cifra, estima destinar 13.000 millones a financiar el crecimiento orgánico en sus principales mercados y 36.000 millones a la remuneración al accionista. “Tenemos el firme compromiso de devolver a nuestros accionistas, de manera disciplinada, todo el capital excedentario por encima del 12%”, ha afirmado Carlos Torres Vila. El rango objetivo de capital de BBVA se sitúa en el 11,5%-12%.
En 2025, BBVA ha acelerado de manera notable la remuneración al accionista, incluyendo el pago de un dividendo a cuenta de 1.800 millones de euros (32 céntimos por acción, el más alto de su historia), la ejecución de una recompra de acciones cercana a 1.000 millones como parte de la remuneración ordinaria al accionista y la puesta en marcha de un nuevo programa de recompra de acciones extraordinario de cerca de 4.000 millones de euros, cuyo primer tramo de 1.500 millones de euros se encuentra actualmente en ejecución.
