No obstante el hecho de que Lagarde haya señalado en su comparecencia posterior que una mayor apreciación del euro podría empujar la inflación por debajo de las expectativas actuales, “justifica las expectativas del mercado de que el próximo movimiento de política probablemente sea más una reducción de tipos que una subida”.
Es mas, Lagarde reiteró que la política monetaria se encuentra en un «buen momento» y que los riesgos para las perspectivas de inflación y crecimiento siguen siendo «en términos generales equilibrados».
Sus comentarios sobre la reciente apreciación del euro, que se ha revertido parcialmente desde la nominación de Warsh la semana pasada, sugieren que aún no han sonado las alarmas en el BCE. Aun así, la fortaleza de la moneda es claramente un punto que merece una estrecha vigilancia.
La reafirmación de Lagarde de que el BCE no tiene como objetivo un tipo de cambio específico no sorprende a nadie. Sin embargo, su observación de que una mayor apreciación del euro podría empujar la inflación por debajo de las expectativas actuales justifica las expectativas del mercado de que el próximo movimiento de política probablemente sea una reducción de tipos que una subida. Dicho esto, seguimos esperando que los tipos de política monetaria del BCE se mantengan sin cambios durante todo 2026.
