Y es que Botín considera que el banco ha quedado perfectamente dimensionado y por eso señala que, «había dos mercados donde nos faltaba escala: en EEUU y Reino Unido, y hemos conseguido salir de un mercado donde no teníamos sinergias o efecto red con los otros mercados», expuso. La banquera, que en año pasado ya puso Estados Unidos como un mercado prioritario para el grupo, justificó la importancia de la transacción cerrada ahora. Detalló que «es el mercado más grande del mundo, con muchas conexiones con el Reino Unidos y con Europa», además de con Latinoamérica, donde «somos el banco número uno de lejos».
Por otro parte, ha asegurado que la compra de Webster Bank por 12.200 millones de dólares se basa en un racional económico y financiero «atractivo», que colocará al grupo entre los 25 bancos más grandes de Estados Unidos en 2028. «Las estimaciones de los analistas nos sitúan como el segundo banco más eficiente y el cuarto más rentable en 2028», ha comentado la banquera. En este contexto, Botín ha admitido que había varias opciones para comprar, pero finalmente se han decantado por esta entidad, que aportará dos millones de clientes, con el foco puesto en particulares, que es donde quieren reforzar su posición, dado que el 80% del negocio de Webster es banca comercial. A estos dos citados millones se añadirán otros cuatro millones de clientes adicionales de otro negocio paralelo de depósitos y salud. A este respecto, Botín ha detallado que una vez terminada la integración, prevista para finales de este 2026, la idea pasa por aprovechar la plataforma de Openbank.
