La entidad vendió el año pasado un 16,2% de su participación a otros bancos accionistas bajando la cuota accionarial desde un 41,2% al 25%, en cumplimiento del compromiso adquirido por entonces con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
La fusión consolidó al grupo resultante como la mayor entidad en España, con 664.027 millones de euros en activos. Pero también derivó en la asunción de cuotas accionariales en entidades estratégicas del sector en medios de pago como Servired que estatutariamente tienen limitadas dichas participaciones. Para ajustar el peso dentro de esos umbrales, CaixaBank comprometió con la CNMC la citada venta en Servired, enajenar el 9,4% de Bizum, un 11,04% de Redsys y el 3,9% en Sistema de Tarjetas y Medios de Pago (STMP).
La venta se ha demorado en el tiempo, porque ninguna entidad ejerció la opción de compra y se acordó que mantendría su 41,2%, limitando al 25% el derecho de voto para cumplir con la CNMC. CaixaBank tenía un 31,2% en origen en Servired y Bankia un 9,8%. Por efecto de la integración, la participación de la entidad en el procesador Redsys escaló desde el 19,9 al 36,99%; desde el 23 al 33,4% en Bizum -ningún accionista supera el 24%- y en Sistemas de Tarjetas y Medios de Pago (STMP) CaixaBank controlaba un 18,1% y Bankia sumó otro 10,78%.
A finales de 2024 -últimos datos públicos-, los principales accionistas de Servired tras CaixaBank eran BBVA, con un 28,72%; Banco Sabadell (9,03%), Banco Cooperativo Español (5,10%), Grupo Cajamar (3,24%) y Bankinter (2,45%).

