Durante los días festivos de esta Semana Santa, los alojamientos tipo bungalow y tiendas glamping han alcanzado prácticamente el 100% de ocupación en prácticamente todo el territorio nacional, mientras que la modalidad de parcelas ha respondido con solidez llegando al 80% de su capacidad. Este éxito rotundo se ha visto impulsado por una climatología favorable que ha animado tanto las reservas de última hora como la afluencia de campistas en autocaravanas, furgonetas o campers. El sector consolida así su fortaleza como una de las opciones turísticas más resilientes y valoradas por el público nacional.
En este sentido, el factor meteorológico ha jugado un papel determinante, especialmente en la modalidad de acampada y autocaravanas: “El buen tiempo ha respondido muy bien y ha sido el aliado perfecto para que las parcelas hayan tenido una respuesta tan positiva, rozando el lleno en los días festivos”, explica Sergio Chocarro, gerente de la Federación Española de Campings.
El objetivo prioritario ahora es consolidar la desestacionalización los meses de abril y mayo, aprovechando el impulso de Semana Santa para mantener la actividad de forma constante antes de la llegada de mayo y la campaña estival.
Con este balance de cierre, el sector del camping encara el resto de la primavera con optimismo. La modernización de las instalaciones y la variada oferta de servicios permiten que el sector ya no dependa exclusivamente del periodo estival, reafirmando su papel fundamental en la dinamización de las economías locales en toda España
El cierre de Semana Santa ha vuelto a demostrar por qué el camping nacional vive uno de sus mejores momentos. Con el buen tiempo jugando a favor, cielos despejados, temperaturas suaves y una sensación casi veraniega, los viajeros españoles se han volcado una vez más en las escapadas al aire libre, convirtiendo estos días festivos en una de las campañas más activas del sector en los últimos años.

