El ritmo de salidas de Cataluña, eso sí, se atenuó el año pasado, en comparación con las 371 salidas netas que se produjeron en 2024, casi tres veces más que en 2023. Según datos de Informa D&B, tan solo el 7,33 % de las empresas que salieron de Cataluña entre 2017 y 2025 han retornado. Es decir, un total de 762, de las cuales el 80 % salieron de la región entre 2017 y 2018. En total, entre 2017 y 2025 Cataluña ha perdido 10.394 compañías. En ese período se han trasladado a la región 5.245 empresas. Y 2018 fue el año que registró una mayor sangría, con un déficit cercano a las 2.000 empresas.
En lo que va de legislatura, tanto Pedro Sánchez como la Generalitat de Illa han tratado de impulsar el retorno de empresas a Cataluña. En noviembre de 2023, Sánchez pactó con Junts, a cambio de su investidura, «revertir» el proceso de salidas de la comunidad autónoma, facilitado por un decreto aprobado en 2017 por el Gobierno de Mariano Rajoy, en los momentos de mayor incertidumbre.
En agosto del año pasado, el propio Illa anunció un plan, Cataluña Lidera, para «volver a liderar económicamente España». En su presentación, Illa destacó «el retorno de empresas importantes muy enraizadas a Cataluña, que han decidido volver a instalar su sede aquí». Y es que el pasado ejercicio retornaron algunas grandes firmas a la comunidad, como Cementos Molins y el Banco Sabadell. En el primer caso, el regreso vino motivado por un enfrentamiento entre la familia fundadora. En el segundo, la directiva de la entidad aprobó el retorno de la sede social a su ciudad de origen desde Alicante en un momento en el que la propia supervivencia de la entidad se veía amenazada por la opa hostil de BBVA. También regresó, en marzo, Criteria Caixa, la matriz de CaixaBank, retornando su sede a Barcelona desde Palma de Mallorca. Estos traslados explican que la comunidad registrara el mayor saldo positivo en traslados medidos en cuanto a ventas, un total de 2.963 millones de euros, mientras que Baleares registró el peor (-1.715 millones), según los datos de Informa D&B.
La compañía destaca que, más allá de la crisis política regional de 2017, «el traslado de sedes sociales obedece a diversos factores, entre los que destacan la capacidad de atracción económica de las distintas comunidades autónomas y los procesos de reestructuración interna». En total, el año pasado se produjeron 5.307 cambios de domicilio, el tercer crecimiento anual consecutivo y la tercera cifra más alta desde 2016. Canarias, con 79; y Andalucía, con 76, fueron las dos regiones con mejor saldo neto.
Desde 2016, tan solo Baleares ha mantenido siempre un saldo positivo, mientras que Madrid únicamente registró una cifra negativa en 2025. Por el contrario, dos regiones han tenido siempre un saldo negativo: Cataluña y Castilla y León.
