La participación a las 18:00 horas se queda en el 52,70%, un punto más que en 2022. Mientras que la participación a las 14.00 horas era del 36,97%, 2,24 puntos más en comparación con el dato de los anteriores comicios de 2022, cuando la participación a esta hora fue del 34,73%.
El aumento de participación se produce en todas las provincias, aunque donde más ha aumentado hasta este momento es en Palencia, con un incremento de 3,27 puntos respecto a 2022, que la deja en el 38% de votantes del censo.
A continuación se sitúan Soria, donde ya han votado el 39,2% de los electores, 3,15 puntos más que hace cuatro años, y en Zamora, con un aumento de 3,13 puntos y ya en el 35,37% de votantes. El incremento ha sido más moderado en Ávila, donde sube 1,38 puntos hasta el 36,13%; en Valladolid, donde sube 1,63 puntos hasta el 38,84 por ciento; y en Salamanca, con 1,65 puntos más y con el 36,49% de los electores ya contabilizados.
Por último, en la franja media de incremento de participación se sitúan Segovia, con un aumento de 2,11 puntos hasta el 37,85% ; Burgos, con una subida de 2,30 puntos hasta el 37,85%, y León, con 2,64 puntos más hasta el 34,64%.
Así, la participación ha crecido en las nueve provincias, pero especialmente en Palencia, Soria y Zamora. En total, 2.097.768 electores votantes de 2.248 municipios están llamados a depositar su voto para elegir a los 82 procuradores que conformarán las nuevas Cortes regionales.
La incertidumbre sobre la gobernabilidad y los posibles pactos electorales sitúa a Castilla y León en el epicentro de la política nacional. Con todas las encuestas apuntando a un escenario sin mayorías absolutas, esta cita electoral está marcada por la pugna entre los bloques tradicionales PP – PSOE, el impacto de Vox y el resultado que obtendrán las formaciones regionalistas como UPL, Soria ¡Ya! o Por Ávila.

