El aumento de la práctica deportiva, en un escenario de creciente preocupación por la salud y la forma física, explica en gran medida este dinamismo del negocio. Asimismo, el incremento del número de centros deportivos públicos con la gestión privatizada, la diversificación de servicios y la mejora de las instalaciones, con una oferta cada vez más parecida a la de los centros privados, así como su menor precio, sirven también de impulso al mercado. Se aprecia todavía una marcada atomización del negocio, con un predominio de empresas pequeñas y medianas, de ámbito local o regional, y que gestionan un reducido número de centros.
No obstante, se aprecia una tendencia de aumento del grado de concentración de la oferta, que previsiblemente se prolongará en el futuro. Así, los principales grupos están ganando peso específico, por medio del aumento del número de concesiones adjudicadas y de la compra de empresas ya instaladas.
Los cinco primeros operadores reúnen ya casi la mitad del volumen de negocio sectorial, en tanto que los diez primeros alcanzan una cuota de mercado conjunta cercana al 65%. Andalucía, Castilla-La Mancha y Castilla y León destacan como las comunidades autónomas con mayor número total de instalaciones deportivas. No obstante, Cataluña y Madrid destacan por registrar el mayor grado de privatización de la gestión las mismas. Y El buen comportamiento de la demanda seguirá impulsando el crecimiento de los ingresos derivados de la gestión privada de centros deportivos públicos a corto y medio plazo. No obstante, se espera una moderada desaceleración, ante la pérdida de fortaleza de la actividad económica general y el consumo privado.
