Según el panorama económico y empresarial de marzo que edita la CEOE y al que ha tenido acceso Europa Press, uno de los canales que podrían afectar al crecimiento español en el marco de este conflicto es la pérdida de confianza, lo que a su vez puede frenar las decisiones de consumo de bienes y servicios (incluido el turismo) y la inversión. «Por lo tanto, la previsión de crecimiento del PIB actual (2,3%), podría tener que ser revisada a la baja hacia el entorno del 2% o incluso inferior», señala la patronal española en el documento.
En cuanto a la inflación, CEOE estima que, de mantenerse la guerra y las tensiones en Oriente Próximo, la inflación puede situarse en un rango comprendido entre el 3% y el 4% en los próximos meses, por encima de su previsión de IPC para el conjunto del año, que era del 2,6% de media anual.
La organización empresarial afirma que el impacto final sobre la inflación dependerá de la duración del conflicto, pero estima que, en el conjunto del año, cada incremento del 10% en el precio del petróleo genere un alza de la inflación de dos décimas y afecte de forma negativa al crecimiento del PIB en una décima. «De mantenerse en el tiempo la situación de tensionamiento de los precios de la energía, la inflación podría aumentar significativamente. Por cada 10 dólares que aumenta el precio del petróleo, se estiman unos efectos al alza sobre la inflación mínimos de tres décimas. La previsión actual del IPC de CEOE es del 2,6% de media anual, considerando una resolución relativamente rápida del conflicto, pero podría superar esta cifra e irse hasta el 3% de media anual si se prolonga durante varios meses», apunta.
La organización empresarial subraya que el impacto económico a corto plazo del conflicto con Irán se manifestará en los precios de la energía y el transporte y, en menor medida, en el crecimiento del primer trimestre, «puesto que las decisiones de consumo e inversión todavía no podrían verse afectadas». «Sólo el canal del sector exterior puede ser más perjudicial para la actividad reciente, vía encarecimiento de las importaciones y menor dinamismo de las exportaciones españolas», sostiene.
