Tras estos cambios, la red estará compuesta por 305 oficinas, cifra que incluye 244 sucursales de servicio completo, 19 sin mostrador, 36 espacios con horario reducido y seis Work Cafés, además de 116 Santander Locals. La entidad explica en un comunicado que el cierre de oficinas irá acompañado de un refuerzo de la atención presencial a través de los denominados ‘community bankers’, que son empleados del banco que prestan servicios de asesoramiento y apoyo financiero básico en espacios como centros comunitarios o bibliotecas, o bien desde los ‘banking hubs’, que son oficinas compartidas por varias entidades. La decisión afectará a un total de 300 empleados, a los que se ofrecerá recolocación interna y externa.
El grupo cántabro ha explicado que seguirá invirtiendo en más Work Cafés en todo Reino Unido con planes de abrir nuevos espacios a lo largo de este 2026. A lo largo de los últimos seis años ha renovado más de 220 oficinas y prevé otras 30 a lo largo de los próximos meses, de tal manera que antes de acabar el ejercicio el 80% de la red habrá sido actualizada. Las instalaciones incluyen salas digitales de autoservicio, lugares para hablar con equipos especializados y acceso a la banca ‘online’. Paralelamente, también está modernizado su red de cajeros automáticos.
Está previsto que en este primer trimestre el Santander complete la compra de TSB, el negocio británico de Banco Sabadell por 3.100 millones de euros. La adquisición convertirá al grupo en el tercer banco del país por saldos de cuentas corrientes de clientes particulares y el cuarto por hipotecas. El movimiento va en línea con la estrategia de Santander de realizar compras complementarias que aceleren el crecimiento orgánico en sus principales mercados

