El organismo señala que el análisis realizado ha permitido identificar diversas líneas de mejora en los marcos técnicos, operativos y normativos, en un contexto de transformación del sistema eléctrico marcado por una elevada penetración de energías renovables, mayor complejidad operativa y creciente volatilidad en las tensiones. La CNMC subraya que, aunque en el momento del apagón el sistema contaba con herramientas regulatorias y mecanismos suficientes para garantizar el suministro, es necesario seguir adaptándolo para afrontar los nuevos retos del sector.
Entre las principales recomendaciones, el informe apunta a la necesidad de implementar medidas que permitan mitigar cambios bruscos de tensión y reforzar la coordinación entre los gestores de red, así como mejorar la visibilidad de las infraestructuras.
También se pone el foco en la complejidad de las infraestructuras de evacuación compartidas por varios productores, para las que se considera necesario delimitar con mayor precisión las responsabilidades y garantizar un funcionamiento más eficiente del sistema.
Asimismo, la CNMC propone avanzar en la armonización normativa a nivel nacional y europeo en aspectos como los límites de tensión y la gestión de sobretensiones, con el objetivo de asegurar márgenes adecuados de seguridad. El organismo considera igualmente aconsejable reforzar los programas de inspección periódica de los sistemas de protección y verificar el correcto funcionamiento de las instalaciones tras su certificación inicial.
El informe también extiende sus recomendaciones a otros sectores afectados por la dependencia del suministro eléctrico, como el gasista, el de carburantes o el ferroviario. En telecomunicaciones y audiovisual, insta a completar el desarrollo normativo en materia de seguridad y resiliencia de las redes y a reforzar su coordinación con la planificación eléctrica, incluyendo el impulso del DAB+ (Digital Audio Broadcasting Plus) y sistemas automáticos de alerta.
La CNMC recuerda que el documento tiene carácter consultivo y se enmarca en el proceso de análisis del apagón, sin perjuicio de otras actuaciones que puedan derivarse de la investigación aún en curso.
