Las marcas chinas han ido alzándose en el podio de las ventas con una estrategia diversa que va desde la compra de marcas históricamente europeas, como en el caso de la anteriormente británica MG; pasando por la alianza con grupos europeos, como ocurre con Leapmotor, o la entrada con marcas propias como Omoda y Jaecco del grupo Chery. En total, las marcas de grupos del gigante asiático matricularon en España algo menos de 120.000 unidades en 2025, lo que representa alrededor del 10% del más de millón de matriculaciones que se realizaron el año pasado en España.
La más vendida fue MG, que matriculó 45.163 unidades, tras repuntar sus matriculaciones un 46,78%, impulsadas por el modelo MG ZS, con 23.731 vehículos, que se sitúa en el tercer puesto de los modelos más vendidos en España en 2025, solo por detrás del Dacia Sandero y el Renault Clio.
Por su parte, BYD matriculó en España 25.556 vehículos de todos sus automóviles, lo que supone cuadriplicar las ventas de un año antes, entre los que destaca BYD Seal U, con 10.366 unidades, que la propia marca define como un SUV familiar eléctrico, con un precio que se sitúa algo por encima de los 40.000 euros.
Precisamente, el auge de las ventas de vehículos de estas marcas coincide con la encrucijada de la electrificación a la que se enfrenta el mercado del motor. A pesar de las últimas decisiones europeas enfocadas a alargar la fecha límite en la que todos los coches que se comercialicen deban ser eléctricos, lo cierto es que la industria del motor europea debe adaptarse a una nueva realidad, donde los competidores asiáticos han ido ganando ventaja. El grupo Chery, con sus marcas Omoda y Jaecoo, también ha ido escalando posiciones en los últimos meses. Concretamente, con 13.963 unidades de Omoda, casi un 80% más que un año antes, y Jaecco, con 9.728 unidades. Entre el resto de marcas, Ebro sumó 12.459 unidades en su primer año completo tras su relanzamiento, y Leapmotor cerró el ejercicio con 2.975 unidades.
Se espera que en 2026 entren nuevas marcas chinas en el mercado español como Denza, marca de lujo del grupo BYD; Lepas, una nueva marca del grupo Chery; o la marca Changan, que espera traer varios modelos a España.
Además de la electrificación, otro de los catalizadores que ha impulsado la venta de marcas chinas ha sido la «oferta diversificada» que responde al comprador particular español, según destaca la patronal nacional del sector de la distribución de vehículos (Ganvam).
Ganvam recuerda que las ventas de estas enseñas se concentran, sobre todo, en el canal particular frente a otros fabricantes que reparten su cuota de mercado entre estos y las flotas de empresas. En concreto, casi el 70% de las ventas de marcas chinas se dirige en el canal particular frente al 46,3% de la media del mercado. El director general de Ganvam, Miguélez, destaca en declaraciones a EFE los precios «muy competitivos» de los vehículos chinos que, además ofrecen equipamiento y tecnología avanzada, en un contexto en el que «el vehículo nuevo se aleja de las rentas medias».
Por su parte, el director general de Faconauto, Moya, señala a EFE que para los concesionarios el auge de los automóviles chinos no ha supuesto una amenaza, sino una oportunidad para diversificar y crecer. Morales añade que su llegada ha generado empleo, inversión y una mayor oferta para el consumidor, y subraya que se trata de «una oportunidad clara para el mercado y para la economía española, aunque también plantea retos industriales».
