En una carta dirigida a la militancia y publicada este domingo, Sánchez hace referencia a la operación de Estados Unidos en Venezuela y lo une al “sufrimiento de los pueblos de Ucrania y Palestina” para concluir “cuán importante es contar con un Gobierno en España que abogue y defienda, siempre y donde sea, el derecho internacional y la resolución pacífica de los conflictos”.
En su carta, Sánchez dice a los militantes que el mundo y particularmente occidente “parecen empeñados en devolvernos a aquel pasado terrible del que nos costó casi un siglo salir” y “parecen querer persuadirnos de que la era de la paz y el progreso ya ha pasado” y es el turno de lo que llama el “retroceso que dicta la internacional ultraderechista con la complicidad de la derecha tradicional”.
El presidente del Gobierno señala a “algunos progresistas” en España que “han comprado esta narrativa» argumentando que “la aritmética parlamentaria es demasiado compleja” y “la izquierda sólo tiene derecho a gobernar con mayorías absolutas”. Sánchez dice en su carta que rechaza estos argumentos y que “la coalición PP-Vox y sus cómplices seguirán atacando al Gobierno”. Frente a ello, pide afrontar el nuevo año con “nuevas políticas y la ambición de siempre” porque “los resultados nos avalan” por haber “cosechado los mejores resultados económicos, sociales y medioambientales de la historia democrática de España”; porque España tiene una “responsabilidad global” por ser “el mayor contrapeso que existe en Europa al avance de la internacional ultraderechista”, y por el “deber moral de luchar por el progreso” cuando “está en peligro”.
