La ministra portavoz, Saiz, ha adelantado, antes de dar paso a la ministra de Igualdad, Redondo, que el Gobierno ha decidido acelerar este proyecto «para proteger el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo en todo el territorio nacional».
La ministra de Igualdad, Redondo, ha explicado que la reforma constitucional, que implica que sea aprobada por tres quintas partes, se producirá en el artículo 43.4. «Es un día para reconocer la fortaleza de la democracia española», ha asegurado Redondo. «Reconocemos el derecho de las mujeres sobre su propio cuerpo, a interrumpir voluntariamente su embarazo», ha apuntado. «Incorporamos en el artículo 43 un nuevo párrafo que se hace con el apoyo del Consejo de Estado». «Estamos blindando el derecho de las mujeres a interrumpir voluntariamente el embarazo en su dimensión prestacional», ha añadido la ministra de Igualdad. «No está en riesgo la dimensión de libertad. Está en riesgo la dimensión prestacional. Es un proyecto necesario».
Eso sí, preguntada por si ha hablado con el PP para lograr las mayorías cualificadas que requiere la reforma, Redondo ha confirmado que aún no lo han hecho. «Damos hoy el primer paso», ha dicho. «Y ahora hablaremos con el PP y las comunidades autónomas porque la ciudadanía lo requiere. Hay una mayoría que lo avala». Sobre la previsible oposición del PP a apoyar la reforma constitucional, Redondo ha asegurado que «una cosa es hablar en hipótesis y sin tener encima un texto y otra cosa es tener una propuesta».
«Vamos a continuar y necesitamos la corresponsabilidad de las comunidades y no atrincheramientos ideológicos que dejan a las mujeres a los pies de los caballos», ha sentenciado la ministra de Igualdad.
Por otra parte, la portavoz del Ejecutivo Saiz, ofreció a los españoles su «empatía» ante los casos de corrupción que comienzan a ser juzgados en la Audiencia Nacional y en el Tribunal Supremo, como el ‘caso Kitchen’ o el ‘caso Koldo’ y ello, opinó, genera «desafección» en la ciudadanía. La portavoz del Ejecutivo afirmó «empatizar» con ese «enfado» y aseguró que «la corrupción nos hace daño como sociedad» y pidió así «que la Justicia haga su trabajo y que el que la haga, que la pague y que la Justicia llegue hasta el final».
Preguntada varias veces sobre si el Ejecutivo, finalmente, asumirá alguna responsabilidad si del ‘caso Ábalos’ sale una condena en firme, Saiz explicó que «las relaciones personales se basan en la confianza» y añadió que «ese es el punto de partida porque si la confianza se rompe, es cuando hay que actuar y el PSOE lo hizo».
«Nadie puede prever comportamientos de todas las personas que nos rodean», reiteró Saiz para señalar que «ahora es el momento de la Justicia, que es quien tiene que hacer su trabajo y, desde luego, se esperará a que ese trabajo se produzca y que se se hagan las sentencias que tengan que dictarse», señaló Saiz. Asimismo, y desde el Gobierno, ofreció a la ciudadanía «tolerancia cero contra la corrupción, colaboración ante la Justicia y empatía», a la vez que apostilló que en el Ejecutivo «somos conscientes de que estas semanas generan desafección». «Somos los primeros interesados en que se sepa la verdad», concluyó la ministra.
