Este Consejo se celebra en un momento muy trascendental para Europa», ha arrancado a la entrada al edificio en el que los Veintisiete celebran la cumbre. «Defendemos la paz, el respeto, una coexistencia pacífica… y eso es lo que se está poniendo en cuestión en la guerra de Irán, una guerra que consideramos ilegal». En momentos de turbulencia, lo más relevante es que los líderes políticos sostengamos los valores que nos han traído hasta aquí con décadas de paz y prosperidad», ha defendido Sánchez. «Si hacemos eso desde Europa podremos acabar con esta guerra pronto y encontrar soluciones pacíficas a conflictos que están costando vidas humanas y refugiados».
Preguntado por el proyecto de Presupuestos, que el Ejecutivo aseguraba iba a presentar antes de que acabara marzo, Sánchez ha justificado su aplazamiento en las nuevas circunstancias. «No es una guerra cualquiera», ha explicado. «Es un sumatorio de guerras que cada vez va a más. España está en el lado correcto de la historia». «Vamos a poner todos los recursos disponibles», ha añadido. «Posteriormente, podremos hablar de los Presupuestos, pero ahora España está en proteger a nuestros ciudadanos de los efectos de una guerra que no avalamos». «Nadie preveía esta guerra», ha recordado Sánchez. «El Gobierno tiene que estar en lo urgente y lo urgente es esto».
Sánchez participa en la primera cita en la que se verán los Veintisiete tras el estallido de la crisis en Oriente Próximo. Este asunto será uno de los ejes de ese encuentro de los líderes europeos, que abordarán también otras cuestiones como la guerra en Ucrania y la competitividad de la UE. El jefe del Ejecutivo insistirá en que el ataque a Irán no ha respetado el derecho internacional y reivindicará su apuesta por un orden internacional fundamentado en reglas. «Venimos a defender lo que es justo para España y para Europa».
Sánchez también ha defendido la apuesta de España por las renovables como solución a las crisis de precios de la energía tras la guerra de Irán y ha cargado contra los gobiernos que aprovechan para debilitar las políticas climáticas «Uno de los aspectos de los que vamos a hablar es cómo ganar competitividad en Europa», ha arrancado. «Desgraciadamente, hay gobiernos que están utilizando esta crisis para tratar de debilitar las políticas climáticas. España es el ejemplo de cómo la apuesta por las renovables está haciendo que nuestros conciudadanos sufran un menor impacto». «El pasado sábado España tuvo un precio de la electricidad de 14 euros el megavatio hora», ha insistido el presidente. «En Alemania, Francia e Italia fue de más de 100 euros. Y esto no es por casualidad. Es por una apuesta para estar a la vanguardia de las renovables».
Sánchez ha adelantado que «España va a defender la necesidad de fortalecer las políticas energéticas verdes», la cual, según ha explicado, «también permite defender el bolsillo de los ciudadanos pagando menos como consecuencia de la implementación de las energías renovables».
Por su parte, Núñez Feijóo, ha asegurado que es “una auténtica temeridad” y “una doble irresponsabilidad” que el Gobierno de Pedro Sánchez siga adelante con la regularización masiva de inmigrantes cuando hay “una alerta antiterrorista creciendo en suelo europeo” como consecuencia directa de la guerra en Oriente Medio iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán. Feijóo hizo estas declaraciones en Bruselas tras participar en la cumbre del PPE previa al Consejo Europeo. La gran coalición de partidos liberales, democristianos y conservadores aprobaron esta mañana una declaración en la que reconoce que es previsible que este conflicto provoque “un desplazamiento significativo de personas, ya sea dentro de la región o hacia Europa”. El escrito tilda de “fundamental” reforzar la “seguridad común” y “desplegar plenamente la diplomacia migratoria, garantizando una gestión ordenada y rigurosa de los flujos migratorios”. Feijóo dijo que este párrafo es una prueba de la “preocupación” que existe en Europa “por la política migratoria española, que va exactamente en dirección contraria del Pacto de Asilo” consensuado en la Unión Europea.
En su opinión, el Gobierno de España “va exactamente en el camino contrario” con una “regularización improvisada, desordenada e irresponsable” que, “según fuentes policiales puede sobre sobrepasar el millón de personas”.
Y denunció que se desconocen los países de origen de los beneficiados por la medida al tiempo que, “según la propia policía, ya hay redes organizadas en otros países que están preparando determinadas documentaciones ante este efecto llamada”. “Los socios lo que están percibiendo es que las regularizaciones masivas que está implementando el Gobierno de España van a afectar a todos los países de la Unión Europea por la libre circulación de personas”, explicó Feijóo tras verse con sus aliados, que gobiernan en 13 de los 27 Estados miembros de la UE.“Yo he hecho hincapié en que esta regularización es una irresponsabilidad y que nosotros no la apoyamos. Y hoy por hoy la guerra de Oriente Medio es un grave problema. Probablemente en los próximos meses se incrementará la alerta antiterrorista y el efecto llamada de una regularización es una auténtica temeridad”, apostilló.
Feijóo pidió así al Gobierno de Sánchez que actúe con “sensatez” y rectifique porque debe ser Europa la que decida “quién entra y en qué condiciones”. Y recordó que el Congreso votó ayer a favor de una moción del PP contra la regularización masiva, por lo que “debería de aceptar su derrota y debería de parar inmediatamente la regularización”.

