Esta moderación se explica en gran parte por el comportamiento del consumo presencial, que crece un contenido 0,6% (1,0 p. p. menos). Por otro lado, el consumo mediante recibos se acelera hasta el 6,1% (1,9 p. p. más), mientras que el comercio electrónico mantiene un ritmo de crecimiento superior al 10%.
La mayoría de las categorías de gasto presentan tasas de crecimiento por encima del 3,0%, entre las cuales destaca la aceleración del ocio y la hostelería hasta el 3,2% (2,8 p. p. más) y del comercio minorista hasta el 3,2% (1,8 p. p. más). El gasto en transportes y gasolineras cae un 1,4% y vuelve al terreno negativo.
El consumo por parte de los extranjeros se mantiene en cotas de crecimiento de doble dígito.

