Así lo recoge el informe que el PSOE anunció en julio para descartar irregularidades en sus cuentas en respuesta a la investigación judicial contra sus dos últimos secretarios de Organización, Ábalos y Cerdán. Este análisis, al que ha tenido acceso EFE, estudia los pagos en efectivo efectuados por el PSOE entre 2017 y 2024, así como los fondos de la caja en metálico del partido.
El informe considera que el sistema de caja del PSOE en el periodo analizado es «coherente, cerrado y verificable» porque «todas las entradas de efectivo tienen un origen bancario o responden a ajustes de anticipos y todas las salidas están correctamente documentadas».Los fondos provienen casi en su totalidad de la cuenta bancaria que el partido tiene en BBVA y, fuera de eso, el PSOE ingresó en esos años 7.283 euros de operaciones «esporádicas y plenamente identificadas» como la venta de ‘merchandising’, de chatarra o la ganancia de 1.000 euros en un premio de lotería, unos «ingresos atípicos» que suponen el 1 % del efectivo.
En todas las salidas de efectivo, se identifica al perceptor y área orgánica correspondiente. Y todos los pagos «presentan la estructura típica de un reembolso de gastos, con soporte documental y vinculación a actividades ordinarias del partido».
Además, «no existe ningún movimiento de efectivo de origen externo al circuito ordinario de tesorería».
En cambio, el informe sí ha encontrado algunos comprobantes de gasto «llamativos» pasados por la Secretaría de Organización en el periodo en el que Ábalos estaba al frente. Han analizado en detalle las liquidaciones que superan los 2.000 euros y que engloban múltiples recibos. Aunque muchos de los tickets, que el PSOE conserva, se ven ya con dificultad, se apunta a que la mayoría de gastos, salvo algún repostaje y algún billete, se hicieron en restaurantes en el «eje Madrid-Valencia» y no solían exceder los 60 euros de gasto por comensal.
Pero hay excepciones, como tres facturas un mismo día para las que «no resulta evidente la explicación», otras dos en La Chalana a las 23:58 de un día de enero de 2020, un menú por 332 euros en este mismo restaurante, o el recibo de cien euros por persona tras comer centollo y ostras. Los gastos que superan el umbral de los 60 euros por comensal eran el 4 % en 2018, pero en 2020 alcanzaron el 25 %.
A los catedráticos también les llama la atención un restaurante en La Massana (Andorra), una factura de Bruselas y otra de Brujas, ambas en Bélgica, al considerarlas localizaciones «llamativas». «En general no consta la forma específica» en la que se llevó a cabo el pago y tampoco el destinatario en los comprobantes, con alguna excepción en la que aparecen Ábalos, su asesor Koldo García o el que era su chófer, mientras que en una ocasión el recibo está a nombre de la ex suegra de Ábalos. Las hojas de liquidación, que el PSOE conserva, solían ir a nombre de Ábalos y contar con su visto bueno y el del responsable de la administración, mientras que en 2017 hubo comprobantes firmados por Francisco Salazar, entonces secretario adjunto.
