Cataluña cerró 2025 con 83.912 afiliados más que en 2024 y con más de 3,87 millones de trabajadores en activo –7.600 menos que Madrid–, así como con 323.236 parados, según los datos de empleo de diciembre hechos públicos este lunes. Al valorar este hecho, el consejero de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, ha querido quitarle importancia. En rueda de prensa, ha señalado que Cataluña «ha tenido un crecimiento sostenido» desde 2019, y que el hecho de que otras autonomías tengan un crecimiento superior «no distorsiona nuestro crecimiento». Además, Sàmper se ha referido al «efecto de capitalidad» que a su juicio inclina la balanza a favor de Madrid.
Preguntado sobre por qué en los últimos años el paro ha aumentado en Cataluña en el mes de diciembre (respecto al mes anterior), el secretario de Trabajo de la Generalitat, Ramos ha respondido que esta tendencia «no parece anticipar situaciones negativas para el próximo año ni para los siguientes». «Tenemos una estructura productiva y ocupacional que provoca que en hotelería y restauración finalicen contratos en diciembre y eso causa que crezca el paro en diciembre», ha argumentado. Por su parte, la responsable del Observatorio de Trabajo y Modelo Productivo de la Generalitat, Redondo, ha subrayado los descensos interanuales del paro en diciembre en Cataluña: un 6,35% en Gerona, un 4,13% en Lérida, un 3,97 en Tarragona y un 3,12% en Barcelona.
De su lista de objetivos para 2026, Sàmper ha destacado que haya «más empresas, más grandes, más solventes y con más beneficios» en Cataluña, y ha hecho hincapié en que estos beneficios deben llegar a los trabajadores para hacer realidad la «prosperidad compartida», uno de los lemas del ejecutivo de Illa.
Además, el consejero ha añadido que otro objetivo a corto y medio plazo es «ir reduciendo los trabajos de poca calidad o valor añadido por unos de más calidad».

