Así que, si Reynes quiere llegar a la junta general con el tema resuelto solo le quedan semanas para encontrar la solución, que según distintas informaciones apunta hacia el,” fichaje” de un consejero independiente, lo que le permitiría a Criteria, seguir controlando la empresa y mantener el dividendo que le permite realizar su política social.
Pero la solución del consejo no es el único frente abierto al que se deberá de enfrentar Reynes en este 2026 y es que el año de la gasista tiene curvas:
• La CNMC ha de revisar la retribución del sector
• el veto al gas ruso obligará a Naturgy a buscar fuentes alternativas a precios competitivos, mientras mantiene abierta la negociación del contrato de compra de gas con Argelia, un pulso de precios que la empresa intenta encarrilar a nivel institucional con contactos con Sonatrach.
• A la vez, necesita acelerar el biometano -tiene en desarrollo alrededor de un centenar de plantas- en un entorno donde el rechazo social amenaza con ralentizar despliegues y plazos.
• Y todo ello dentro del plan de inversor de 6.400 millones ya aprobado
En definitiva 2026 se presenta como un año ligeramente complicado para la gasista
