El conjunto de las Administraciones Públicas cerró 2024 con un déficit público de 44.597 millones de euros, lo que equivale al 2,8% del PIB. Esto supone dos décimas menos que el objetivo del 3% fijado para ese ejercicio. De hecho, se trata del quinto año consecutivo en el que España cumple e incluso mejora las previsiones de déficit comprometidas con la Comisión Europea, tal y como ha anunciado hoy la vicepresidenta Montero, en la rueda de prensa celebrada para presentar el cierre presupuestario.
El sólido crecimiento económico y las cifras récord de empleo son los pilares de la reducción de siete décimas del déficit público, que se sitúa por debajo del 3% por primera vez desde 2018 Desde el máximo de la pandemia en 2020, el déficit ha bajado en 7 puntos porcentuales de PIB y se ha reducido en casi 70.000 millones de euros sin aplicar recortes en el Estado del Bienestar El impacto de las medidas para mitigar los daños de la DANA alcanza los 5.590 millones en 2024, de los que la Administración Central asume el 93% del coste. Las reglas fiscales permiten excluir este gasto del cómputo del déficit público, como ocurrió con el terremoto de Lorca Las diferentes sentencias judiciales, muchas de ellas por decisiones del Gobierno anterior, han tenido un impacto en el déficit superior a los 11.000 millones de euros La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, anuncia que se modificará la norma para que los mutualistas puedan recibir las devoluciones del IRPF de una sola vez y este mismo año Los ingresos tributarios en 2024 se incrementaron un 8,4% impulsados por la creación de empleo y el consumo. Destaca el Impuesto sobre Sociedades, que con un aumento del 11,5% es la figura tributaria con mayor subida de recaudación En 2024, los contribuyentes se han ahorrado 4.700 millones de euros gracias a las bajadas de impuestos del Gobierno. Desde que gobierna Pedro Sánchez, las rebajas tributarias han alcanzado los 38.000 millones de euros de ahorro para los contribuyentes, especialmente, para las rentas bajas y medianas La Administración Central cierra 2024 con un déficit del 2,58% del PIB tras realizar unas transferencias récord a las CCAA por el sistema de financiación El déficit de las CCAA se sitúa en el 0,1% del PIB al recibir casi 20.000 millones más de recursos del Estado. Las EELL cierran con un superávit del 0,42% del PIB y la Seguridad Social con un déficit del 0,53%
En concreto, el déficit en 2024 se redujo siete décimas respecto al 3,5% del PIB registrado en 2023, lo que supone una disminución de 8.072 millones de euros, esto es, un 15,3% menos. Además, es la primera vez desde 2018 que España se sitúa por debajo del umbral de déficit excesivo del 3% contemplado en las reglas fiscales de la UE. La reducción del déficit se basa en el fuerte crecimiento económico, con la economía española creciendo el triple que la media de la zona euro en 2024, y a las cifras récord de empleo. Todo ello ha permitido un saneamiento de las cuentas públicas compatible con el refuerzo del Estado de Bienestar. El año pasado España tuvo que hacer frente a las consecuencias de la DANA que asoló principalmente a la Comunitat Valenciana. Si se incluye el impacto de las medidas adoptadas para mitigar los daños causados por la DANA, el déficit público en 2024 se situaría en el 3,15% del PIB. Sin embargo, las reglas fiscales permiten excluir el impacto presupuestario negativo de las catástrofes naturales, como ocurrió hace más de una década con el terremoto de Lorca. El dato de déficit de 2024 sigue la línea descendente de los últimos cuatro ejercicios. De hecho, desde el máximo alcanzado en la pandemia en 2020 con un 9,9% del PIB, el déficit público se ha reducido más de 7 puntos porcentuales, lo que supone un 70% menos.
Montero, ha explicado en la rueda de prensa de presentación de los datos de cierre presupuestario que la sostenida reducción del déficit convierte a España en un país “fiable, con una envidiable estabilidad económica que inspira confianza en los mercados y los inversores”. De hecho, España ha mejorado las previsiones de reducción de déficit de los organismos nacionales e internacionales, que estimaban un déficit superior al 3% cuando el Gobierno presentó la actualización de sus previsiones a la Comisión Europea el pasado mes de abril. Montero ha señalado la eficaz política económica del Gobierno como principal motivo para el saneamiento de las cuentas públicas. De hecho, España creció en 2024 un 3,2%, muy por encima del resto de las grandes economías comunitarias hasta el punto de que España representó el 50% del crecimiento de la UE el pasado ejercicio.
Otro factor clave para la reducción del déficit ha sido el dinamismo del empleo con cifras récord como los 21,8 millones de ocupados, según la EPA del cuarto trimestre de 2024. España supone el 30% de los empleos que se crearon en la UE. Además, la tasa de paro se situó en el 10,6%, su nivel más bajo en 16 años, y la temporalidad también se redujo hasta representar el 12,4%. Estas grandes cifras también tienen su impacto positivo en el día a día de los ciudadanos. De hecho, la remuneración por asalariado en 2024 creció un 5%, una cifra superior a la inflación, lo que permitió ganar poder adquisitivo a los trabajadores. Asimismo, el porcentaje de población en riesgo de pobreza cayó el año pasado al 19,7%, el mínimo de la serie histórica.
Las medidas adoptadas por el Gobierno para mitigar los daños causados por la DANA a finales de octubre de 2024 han tenido un impacto de 5.590 millones de euros en el cierre presupuestario, lo que supone un 0,35% del PIB. De esa cantidad la Administración Central ha asumido el 93% del coste, esto es, 5.186 millones de euros. El impacto presupuestario para las Comunidades Autónomas ha sido de 287 millones; para las Entidades Locales de 60 millones; y para la Seguridad Social, 57 millones. Es decir, una vez más el Estado asume el mayor esfuerzo fiscal, como ya ocurrió durante la pandemia o el alza de precios derivado de la guerra de Ucrania. Cabe recordar que el Gobierno aprobó varios reales decretos-ley en los que movilizó 16.600 millones de euros y en tan solo dos meses de 2024, los transcurridos desde que se produjo la DANA, el impacto se ha situado ya en esos 5.590 millones. El resto de los recursos movilizados impactarán en 2025 según se vayan implementando las medidas. En cualquier caso, las reglas fiscales permiten excluir del déficit los impactos presupuestarios derivados de las catástrofes naturales, como ocurrió con el terremoto de Lorca. Por ese motivo, el dato de déficit del 2,8% del PIB no incluye el gasto derivado de la DANA.