Así que ni corto ni perezoso don Alvaro niega que la nota remitida por la Fiscalía Provincial de Madrid incluyese «información» confidencial que «pudiera perjudicar el derecho de defensa» de la pareja de la presidenta madrileña, y se queda tan ancho. Y lo ha hecho en publico en la toma de posesión de nuevos cargos de la carrera fiscal.
Y lleno de poderío García Ortiz se ha dado el lujazo de reconocer que la «responsabilidad» en la filtración de los datos personales del novio de la presidenta de la Comunidad, Díaz Ayuso, es suya, en último término. «La comunicación» emitida «no contenía» información «confidencial» que pudiera haber «perjudicado el derecho de defensa» del investigado por un presunto delito contra la Agencia Tributaria, ha asegurado, sin embargo, el máximo responsable de la Carrera.
Así lo ha reconocido García Ortiz, en un comunicado oficial, por primera vez desde que saltase el escándalo sobre la nota de prensa remitida a los medios de comunicación por la Fiscalía madrileña.
«Como Fiscal General del Estado, estaba informado de los acontecimientos y de la publicación de un comunicado que se limitaba a desmentir, con hechos cronológicamente sistematizados, informaciones falaces e interesadas previamente publicadas por algunos medios. Por consiguiente, asumo la responsabilidad última de esa nota de prensa», ha declarado García Ortiz tras varias semanas de hermético silencio sobre el caso.
«No voy a tolerar que ningún fiscal tenga que soportar las consecuencias del funcionamiento trasparente de nuestra institución» y «no pienso consentir que la fiscal Jefa de Madrid o el fiscal encargado del caso sean perturbados por ejercitar la acción penal ante la posible comisión de hechos de naturaleza delictiva», ha advertido el responsable del Ministerio Público.
«En consecuencia, sirva esta declaración institucional como respaldo a los compañeros de la Fiscalía Provincial de Madrid, que no han hecho sino cumplir un deber de informar verazmente a la ciudadanía con absoluta transparencia, prudencia y dentro de los márgenes y límites que marca nuestro ordenamiento jurídico y la Instrucción núm ero 3/2005 de la Fiscalía General del Estado».
No puede considerarse infringido el deber de reserva cuando el objeto de la comunicación es de dominio público fruto de indeseables filtraciones
Alvaro García Ortiz
Fiscal General del Estado
Para finalizar, García Ortiz ha insistido en destacar que «la Fiscalía española actúa con absoluta imparcialidad, objetividad y neutralidad política en el ejercicio de sus funciones. Y que ningún ciudadano o ciudadana de este país recibirá un tratamiento distinto por motivos ajenos al proceso. La actuación del Ministerio Fiscal se enmarca siempre dentro de la Ley, porque fuera de la Ley no hay nada».
Así que ya se sabe, el que manda es el que manda y todos tranquilos que ya está él para defender a sus chicos. Todo un carácter, aunque un poco lento, pero nadie es perfecrto, y menos un fiscal nombrado como el lo fue.