Esta subida llega después de que el oro se revalorizase un 3,5% la semana pasada, la primera que logró cerrar en positivo desde que empezó la guerra en Irán (tras encadenar cuatro semanas seguidas de descensos). Aún así, desde que se inició el conflicto bélico el pasado 28 de febrero, el oro acumula un descenso de algo más del 10%. Desde los niveles actuales, la media de analistas considera que no tiene potencial alcista, pero, si miramos las valoraciones de forma pormenorizada, ya son seis los bancos que sitúan la onza por encima de 5.000 dólares en el segundo trimestre de 2027 (antes de empezar la guerra, solo eran cuatro).
El más optimista sigue siendo JP Morgan, que valora al metal en 6.560 dólares por onza y que no ha hecho sino seguir elevando su precio en las últimas semanas. La valoración actual implica un imponente recorrido al alza del 40% desde los niveles actuales. Esta visión tan favorable de JP contrasta con el nulo potencial que, como decimos, otorga al oro la media de bancos.
La segunda entidad más optimista es el banco público alemán Baden-Württemberg, que valora la onza en 6.000 dólares, es decir, con un potencial del 28%. En 5.665 dólares la ve Goldman Sachs, lo que implica un recorrido del 20%, mientras que el australiano Westpac Banking la sitúa en 5.430 dólares, con un potencial de más del 15%. Todavía otras dos entidades la ven superando los 5.000 dólares: son Commerzbank (que la valora en 5.200 dólares) y Julius Baer (en 5.150).
