Continúa la escalada de los precios del petróleo a medida que el conflicto en Irán se hace más incierto y peligra el suministro energético en clave mundial. El precio del Brent, crudo mundial de referencia, escala hasta las puertas de los 85 dólares tras dispararse más de un 15% en solo dos sesiones. El pasado viernes, el Brent cerraba sobre los 72 dólares el barril. Esta diferencia de más de 10 dólares evidencia el complejo escenario que se está abriendo.
En medio de estas alzas ha trascendido que las refinerías asiáticas están considerando reducir sus tasas de operación debido a que las dificultades para transportar petróleo a través del Estrecho de Ormuz amenazan su acceso al crudo. Algunas de las principales procesadoras están considerando recortes de entre el 20% y el 30%, ya que decenas de petroleros cargados de petróleo siguen atrapados en el Golfo Pérsico, informa Bloomberg.
Las refinerías chinas y japonesas, en particular las estatales y las grandes empresas, son las que más probablemente reducirán sus tasas, dada su gran dependencia del crudo del Golfo.
Durante los últimos tres días, operadores petroleros y de gas afrontan un escenario preocupante para el suministro energético. Por un lado, el tráfico de buques por el estrecho de Ormuz, por donde fluye una quinta parte de la producción de petróleo mundial y gran parte del gas, se ha paralizado prácticamente por completo. Y el segundo exportador de gas licuado del mundo, Qatar, ha paralizado las entregas después de que ayer los ataques iraníes obligaran a cerrar la mayor terminal del mundo, responsable del 20% de la oferta mundial. También se paralizó la refinería de petróleo de Ras Tanura, la mayor de Arabia Saudí.
En este contexto algunos expertos sitúan en los 80 dólares el umbral de rentabilidad de los yacimientos de petróleo de Venezuela. El crudo de la región, más denso y que requiere de tratamientos especiales, cuenta con unos costes superiores a la hora de obtener productos refinados que el crudo estadounidense o el de Oriente Medio en comparación. Pero en estos niveles, sería económicamente rentable explotar los recursos de la zona después de años de baja o nula actividad. Si bien algunos expertos señalaban que a partir de los 75 dólares ya podría iniciarse la extracción de crudo en la zona con un mínimo de retorno, el consenso eleva a los 80 dólares el nivel operativo a partir del cual el crudo venezolano empezaría a ser rentable y competitivo a escala global.
En esta situación, el principal shock de oferta significativo se focaliza en China, principal consumidor de crudo iraní, y no hay señales de que Estados Unidos quiera aliviar la presión del precio de combustible en Asia.
