El empleo en la construcción aceleró el año pasado para terminar diciembre con 1,47 millones de afiliados, unos 57.000 más que al cierre de 2024, siendo el sector que más puestos de trabajo ha creado en términos porcentuales pero aún lejos de los niveles de los años del boom inmobiliario. La construcción, que afronta problemas de escasez de mano de obra, envejecimiento y falta de formación, casi ha doblado el ritmo de creación de empleo de 2024, con un incremento del 4% en 2025 frente al 2,2% del ejercicio previo, año en el que sumaron 30.000 nuevos afiliados.
Los afiliados en el sector suponen ahora el 6,7% del total de trabajadores, un porcentaje que llegó a superar el 13% en 2007 con 2,4 millones de cotizantes.
Respecto al desempleo, el número de personas en paro que procedían del sector de la construcción se redujo en 20.474 a cierre de 2025 respecto a un año antes, lo que refleja una caída del 10,31% (el doble que el 5% de descenso general) hasta situar el total de parados en ese sector en los 178.016, el mínimo en una década.
«En el conjunto de 2025 se ha producido una ligera aceleración en el crecimiento de la afiliación en la industria, pero, sobre todo, en la construcción, que es el sector que más empleo ha creado en términos porcentuales», reflejaba Funcas en un reciente informe. En conjunto, 2025 cerró con 506.451 afiliados más de media hasta los 21,8 millones de cotizantes, un avance anual del 2,4%. «Tras la gran depresión, los trabajadores de la construcción apenas representaron el 5,5% del total. Desde entonces la mejoría de esta proporción está siendo lenta, al igual que la recuperación de la actividad constructora», señala en otro informe BBVA Research.
Según el observatorio de la Fundación Laboral de la Construcción, albañiles, peones de la construcción de edificios, peones de obras públicas y electricistas de la construcción copan la mayoría de contratos firmados en un sector que sufre problemas como el déficit de trabajadores para la construcción residencial y el envejecimiento de la mano de obra.
«La escasez de mano de obra es el principal limitante de la actividad constructora. De hecho, el número de vacantes sin cubrir en la construcción se ha multiplicado por cuatro en los últimos ocho años», apunta BBVA Research, que añade que la inmigración podría estar contribuyendo a paliar esa situación. Entre 2022 y 2024, según recoge BBVA en su informe, se aprecia un aumento del peso de ocupados en la construcción de entre 20 y 44 años que podría vincularse a un incremento de la población extranjera en el sector del 19%, un fenómeno que «incentiva su rejuvenecimiento». Del total de afiliados en el sector el pasado año, 316.655 eran de origen extranjero, de los que 243.480 personas cotizaban en el régimen general y 73.075, en el de autónomos.
Los empleados extranjeros representaban así a cierre de 2025 el 23,22% de la fuerza laboral en la construcción, tras aumentar en un 12,85%, mientras que los autónomos extranjeros crecieron un 10,77% en el último año.

