Bajo la denominación de ‘España Crece’, incluye una movilización de 23.000 millones de euros para vivienda. En fondo se pondrá en marcha en el segundo trimestre de este año y será gestionado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), que recibirá una inyección de capital de 13.300 millones de euros. De este importe, 10.500 millones de euros son préstamos del Plan de Recuperación y 2.800 millones de euros provienen de las transferencias no reembolsables. Con estos recursos, ICO tendrá capacidad propia para invertir hasta 60.000 millones de euros, al tiempo que impulsará la coinversión con el sector privado, de forma que la financiación movilizada alcanzará alrededor de los 120.000 millones de euros a través de deuda privada y de inversores nacionales e internacionales. Además, se incluyen 23.000 millones de euros para vivienda, con el objetivo de «dinamizar la oferta». «Ese es nuestro compromiso. Se trata del mayor volumen de financiación pública y privada en condiciones ventajosas de nuestra historia para combatir lo que hoy es la crisis habitacional», ha destacado el presidente del Gobierno.
El problema es que su objetivo es contribuir a aumentar la oferta de vivienda disponible y facilitar que se desarrollen estas promociones que, por su perfil de rentas y horizontes de inversión, requieren instrumentos de financiación adaptados y un reparto de riesgos que permita movilizar inversión adicional. Para ello, se combinará financiación a largo plazo (incluidos, cuando sea necesario, tramos no reembolsables para asegurar la viabilidad económica y la capacidad de repago de determinados proyectos) con soluciones de inversión en capital orientadas a reforzar los fondos propios de los vehículos de promoción y gestión. «Tenemos que construir más vivienda pública y asequible. La falta de financiación no puede ser otro cuello de botella. El fondo España crece va a movilizar hasta 23.000 millones, para construir 15.000 viviendas al año». «Vamos a extender al inversor privado una alfombra roja, pero no para especular con un derecho constitucional, sino para construir un hogar para los ciudadanos con dificultades para acceder a una vivienda»
Pues bien, en el sector se duda ,muy mucho de que este invento sirva para algo. Desde pisos.com, Font, portavoz y director de Estudios, señala que » valoramos positivamente el Fondo España Crece, sobre todo porque supone un cambio del paradigma necesario. Por fin, las administraciones públicas plantean planes a largo plazo y reconocen que la solución pasa inevitablemente por contar sí o sí con el sector privado. Sin embargo, hay que poner las cifras en perspectiva. El Gobierno propone 15.000 viviendas anuales, pero el Banco de España ya sitúa el déficit estructural en 700.000 viviendas». «Estamos en un desajuste profundo que se va a agravar, según la proyección de hogares del INE. En los próximos 15 años España crecerá casi 3,7 millones de nuevos hogares. Inyectar 23.000 millones de euros es valiente, pero el dinero por sí solo no levanta muros. Si ese plan a largo plazo no viene acompañado de una gestión del suelo ágil y de seguridad jurídica, la brecha entre oferta y demanda seguirá expulsando a los ciudadanos del mercado».
Para Decaux, CEO y cofundador de Equito, el anuncio del fondo ‘España Crece’ confirma que el acceso a la vivienda en España es un desafío estructural y que requiere instrumentos de largo plazo: “España lleva años con un desequilibrio persistente entre oferta y demanda, lo que ha tensionado los precios y dificultado el acceso a la vivienda en las grandes áreas urbanas”. “Los efectos de un programa de este tipo no se producen de forma inmediata. Requieren planificación urbana ágil, seguridad jurídica y coordinación entre administraciones, además de modelos de financiación que permitan desarrollar proyectos viables en el tiempo. Cada vivienda que se incorpora de manera rápida y bien gestionada contribuye a aliviar la presión sobre los precios”
En este contexto, Unsain subraya que la falta de financiación ha sido uno de los obstáculos en los últimos años, pero no el único ni el principal. “En muchas ciudades el problema no es que no haya promotores dispuestos a construir, sino que no hay suelo finalista suficiente o los plazos administrativos son eternos. Si no se simplifican licencias y se desbloquean desarrollos, el impacto real puede quedarse muy por debajo de lo anunciado” apunta el experto. El PSI recuerda que el déficit acumulado de vivienda en España supera ampliamente la capacidad prevista de 15.000 viviendas públicas anuales, especialmente en grandes áreas metropolitanas como Barcelona, Madrid, Valencia o Málaga, donde la presión de la demanda continúa tensionando los precios.
Desde la óptica del comprador final, familias y jóvenes con dificultades de acceso a la vivienda, Unsain insiste en que cualquier medida que incremente la oferta es bienvenida, ya que la escasez es uno de los principales factores que explica el encarecimiento del mercado “Llevamos años construyendo por debajo de lo que demanda la población. Si no aumentamos de forma significativa el parque de vivienda, los precios seguirán tensionados. Este fondo puede ayudar, pero no es la solución definitiva” recuerda el experto.“España necesita más vivienda y la necesita ya. Si el fondo ‘España crece’ logra acelerar proyectos reales y aumentar la oferta en los próximos años, será una herramienta útil. Pero sin reformas estructurales en suelo, planificación y gestión, corremos el riesgo de que se quede en una gran declaración de intenciones” sentencia.
Finalmente, Garriga, CEO de TriotecaSin embargo, advierte de que el principal reto no es solo financiero, sino de plazos y ejecución administrativa. “Cada vez que cualquier Gobierno anuncia un plan para poner vivienda de protección oficial encima de la mesa, tanto de compra como de alquiler, la media actualmente está en torno a los siete años de ejecución. Nos plantaremos en 2033, donde tendríamos las primeras 15.000 viviendas, eso está muy bien, aunque el problema lo tenemos ahora en 2026 Según los cálculos que maneja el sector, en 2025 se terminaron en España alrededor de 140.000 viviendas, una cifra que no compensa la creación de nuevos hogares ni el déficit acumulado de años anteriores. Trioteca estima que el desajuste entre oferta y demanda supera ya las 200.000 viviendas, una brecha que está presionando los precios tanto en el mercado de compra como en el alquiler y que dificulta especialmente el acceso de jóvenes, familias monoparentales y hogares con menor capacidad de ahorro. “Está muy bien para llenar titulares, pero realmente esto no ofrece ayuda a las familias que a día de hoy, en febrero de 2026, están buscando una vivienda”, afirma Garriga. Para el CEO de Trioteca, el debate no debe centrarse únicamente en la promoción de nueva vivienda, sino también en medidas fiscales que tengan efecto inmediato en el bolsillo del comprador.
“Lo más sencillo sería quitar el ITP, impuesto a la compra de viviendas que va del 4 al 10%. Evidentemente esto pasa por el Gobierno y después por las comunidades autónomas. Hasta que no hagan estas medidas, vemos que el resto solo llena titulares y no ataca el problema de raíz”.

