De esta manera, si Venezuela planea conceder más bloques de exploración y producción de petróleo en un movimiento que se enmarca dentro de la presión de la administración de Donald Trump para que las empresas privadas reconstruyan el sector energético del país, según informa ‘Bloomberg’., Repsol podria poner en marcha el proyecto
En comcreto podria ser que Caracas estaría listo para adjudicar los nuevos bloques tan pronto como esta semana. El objetivo sería dar mayor acceso a compañías estadounidenses y europeas a las reservas venezolanas, en un intento por revitalizar una industria que se ha deteriorado en la última década y reducir la influencia de China y Rusia en el país. El secretario estadounidense de Energía, Chris Wright, visitó este jueves un proyecto operado por Chevron en la Faja del Orinoco y aseguró que la oportunidad de cooperación entre ambos países es «inmensa» tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro. «Con la reunión del talento de las empresas estadounidenses y la pasión del pueblo venezolano y los recursos de aquí, el cielo es el límite», afirmó.
Según ‘Bloomberg’, la administración Trump prevé emitir una licencia general que permita a las petroleras internacionales explorar y producir en Venezuela sin infringir las sanciones estadounidenses. Chevron ya opera en el país bajo una licencia especial del Departamento del Tesoro y representa cerca de una cuarta parte de la producción venezolana, actualmente situada en torno a 1 millón de barriles diarios, menos de un tercio del nivel alcanzado en los años noventa.
Repsol, por su parte, cuenta con participaciones en varios bloques y mantiene intereses relevantes como Cardón IV, una ‘joint venture’ con la italiana Eni para producir gas en el yacimiento marino Perla. No obstante, la compañía perdió su autorización para producir crudo el año pasado tras el endurecimiento de las sanciones.
