A la espera de la reunión del Banco Central Europeo del próximo 5 de febrero, la previsión es que no se produzcan grandes movimientos en su evolución para los próximos meses.
El dato del arranque de 2026 se coloca así ligeramente por debajo de donde acabó 2025, el 2,267%, registrando en diciembre la tasa más alta desde el pasado mes de marzo. Y también es inferior al 2,525% donde se situaba un año antes, en enero de 2025. En el repaso del año pasado, y tras nueve caídas mensuales consecutivas, el índice comenzó el año subiendo. Tras este pequeño susto para los hipotecados, bajó en febrero hasta el 2,407%. En marzo, la incertidumbre congeló el euríbor, que se colocó en el 2,4%. En abril, quedó en el 2,143% y mayo lo cerró en el 2,081%.
Un dato en el que volvió a situarse al término de junio, para descender en julio hasta el 2,079%. En agosto, se rompió la racha de seis meses consecutivos a la baja y cerró con una media mensual del 2,114%. En septiembre, el índice subió de nuevo, al 2,172%, en octubre acabó el mes con un valor medio del 2,187% y, en noviembre, la referencia de las hipotecas escaló al 2,217%.
