La encuesta desveló que la agitación geopolítica tiene un gran impacto en la percepción de los europeos, de forma que una mayoría (52%) se muestra pesimista sobre el futuro del mundo, el 39% sobre el futuro de la UE y el 41% sobre el futuro de su país.
Dicho pesimismo obedece, según el Eurobarómetro, a que la preocupación por la seguridad y la protección está muy presente, encabezando las inquietudes los conflictos cerca de la UE (72%), el terrorismo (67%), seguido por los ciberataques de terceros países (66%), las catástrofes naturales agravadas por el cambio climático (66%) y los flujos migratorios incontrolados (65%).
Al mismo tiempo, son motivos de preocupación muy extendidos en los 27 los riesgos relacionados con la comunicación, como la desinformación (69%), el discurso de odio tanto en línea como en la vida real (68%), los contenidos falsos generados por inteligencia artificial (68%), la protección insuficiente de los datos (68%) y las amenazas a la libertad de expresión (67%).
Frente a tantos desafíos, el Eurobarómetro desveló que los ciudadanos europeos desean que la Unión Europea dé un paso adelante en la adopción de medidas. En concreto, el 66% quiere que la UE contribuya a garantizar su seguridad. La población también considera que la unidad es fundamental, ya que el 89% de las personas encuestadas dice que los Estados miembros de la UE deberían estar más unidos y el 73% está de acuerdo en que la Unión Europea necesita más medios para afrontar los desafíos globales actuales.
Además, un 40% opina que, para reforzar su posición en el mundo, la UE debería centrarse en la defensa y la seguridad, un 32% apuesta por la competitividad, la economía y la industria y un 29% por la independencia energética. Mientras tanto, entre los encuestados la paz se perfila como el valor que más desean que defienda el Parlamento Europeo (52%), reflejo del clima geopolítico actual. La democracia (35%), la libertad de expresión (23%), los derechos humanos (22%) y el Estado de derecho (21%) también siguen siendo expectativas fundamentales.
Por otro lado, a nivel nacional, la inflación, el aumento de los precios y el coste de la vida (41%) vuelven a ser las principales prioridades que los europeos quieren que aborde el Parlamento Europeo, según el Eurobarómetro. A estos asuntos les siguen de cerca la marcha de la economía y la creación de empleo les (35%). También, aunque la mayoría de los encuestados espera que su nivel de vida se mantenga estable durante los próximos cinco años, un 28% prevé un descenso. En concreto, la convicción de que su nivel de vida va a bajar está más extendida entre los franceses (45%), los belgas y los eslovacos (40% en ambos casos).
Por lo que respecta a las actitudes hacia la UE y sus instituciones, las valoraciones siguen siendo positivas, a pesar de los leves descensos desde mayo de 2025. Una mayoría relativa mantiene una imagen favorable de la UE (49%), y solo el 17% la tiene negativa. El 38% tiene una imagen positiva del Parlamento Europeo, frente al 20% que la tiene negativa. Un 62% considera que la pertenencia de su país a la UE es algo positivo, dos puntos más que la última vez que se planteó esta pregunta, en febrero/marzo de 2024.
Desde un punto de vista sociodemográfico, la gente joven, de entre 15 y 30 años, tiende a opinar más favorablemente de la UE y el Parlamento que los ciudadanos de más edad. En concreto, el 58% de los jóvenes encuestados tiene una imagen positiva de la UE y el 68% desea un papel más importante para el Parlamento Europeo.
La juventud europea también defiende más unidad entre los Estados miembros en el contexto actual (90%), más medios para la Unión Europea (78%) y que la UE tenga más peso a nivel internacional (87%).
