El texto es una defensa a ultranza del proyecto de Bruselas. «Un amplio mercado de deuda de la UE bajaría costes, impulsaría la inversión y elevaría el papel del euro. Hora de cruzar el Rubicón», indica el artículo, cuyo título no deja lugar a dudas: ‘La mejor apuesta de Europa por la soberanía financiera es un activo verdaderamente seguro’. Asimismo, defiende que el impulso de bonos emitidos por la UE atraerían capital a largo plazo, reducirían los costes de financiación y desbloquearían la autonomía estratégica.
Para Cuerpo, el debate sobre defensa, presupuestos de seguridad, política industrial, soberanía digital y redes energéticas no está completo «sin lo único que los haría asequibles: una forma colectiva de crédito en la que el mundo confíe». En su lugar, indica, «tenemos numerosos mercados de bonos soberanos y ciclos presupuestarios anuales fragmentados». En este sentido recuerda que si bien «Europa es un destino privilegiado para el capital a largo plazo», los mercados europeos «siguen siendo pequeños y fragmentados». Según recuerda, los bonos emitidos por la UE ascienden a cerca de 1 billón de euros, frente a casi 30 billones de dólares en bonos del Tesoro de EEUU en circulación, y la suma de los bonos soberanos con calificación AAA y AA de la zona euro apenas alcanza los 7 billones de euros por lo que «es incapaz de absorber la demanda global».
La propuesta radica en abrir una nueva era de autonomía económica creando un auténtico activo seguro europeo. Para ello, apuesta por aumentar significativamente el mercado de bonos emitidos por la UE para 2028, haciéndolo lo suficientemente grande como para afianzar la soberanía financiera de la región y abrir una nueva era de autonomía económica.
Insiste Cuerpo en la importancia del momento: «nunca», dice, ha habido un mejor momento para hacerlo. Desde 2025, recuerda, el euro se ha apreciado un 15% frente al dólar estadounidense: «Estamos obteniendo una moneda más fuerte sin los dividendos estratégicos que debería aportar: financiación más barata, mayor liquidez y una estabilidad financiera superior». Ahora, incide, las carteras globales se están diversificando rápidamente en busca de activos seguros, líquidos y de alta calidad. «Con sus instituciones sólidas y su respeto inquebrantable por el Estado de Derecho, Europa es un destino privilegiado para el capital a largo plazo».
El titular de Economía avisa de que un activo seguro no se materializa con «pequeños pasos o compromisos vagos», sino que requiere un plazo que obligue a la alineación política y un tamaño que imponga credibilidad en el mercado. «El próximo ciclo presupuestario de la UE comienza en 2028 y esa es la fecha límite».
