Es lo que se recoge en las previsiones de Crédito y Caución, que ha elaborado un informe sobre las perspectivas de evolución de la economía global en estos dos años. Concretamente, la aseguradora estima que el crecimiento en la eurozona sea del 1,4% en 2025, seguido de un crecimiento algo menor en 2026, a medida que los efectos negativos de los aranceles estadounidenses se vuelven más pronunciados. En comparación con su anteriores perspectivas de julio, se revisan al alza en tres y una décima para 2025 y 2026, respectivamente.
Por países, de cara al presente ejercicio, se espera que la recuperación de dos velocidades de la eurozona persista, aunque es probable que la divergencia en las tasas de crecimiento entre las economías centrales y periféricas se reduzca en 2027.
El avance del Producto Interior Bruto (PIB) vendrá impulsado por España, Portugal, Italia y Grecia. De los principales países de la eurozona, «España es el que presenta el mejor desempeño, respaldado por el turismo y una sólida demanda interna. Italia y Alemania también están experimentando resiliencia en el sector servicios, pero tienen un desempeño más débil en el sector manufacturero. El sentimiento en Francia se está quedando atrás, debido a la debilidad tanto en el sector manufacturero como en el de servicios», señala el documento.
«A pesar de que el sentimiento es sólido a corto plazo, prevemos un debilitamiento del crecimiento en 2026 a medida que el crecimiento de las exportaciones y la inversión comienza a desacelerarse, mientras que el gasto de los hogares también se mantiene moderado debido al bajo sentimiento del consumidor y un alto nivel de ahorro”.
En lo referente a la inflación, y pese a que el proceso de desinflación en el sector servicios se ha detenido en los últimos meses, prevén que se reanude «dado que el crecimiento salarial se perfila más moderado en 2026». Así, calculan que el Índice de Precios de Consumo (IPC) promediará el 1,6% en 2026 y el 2,2% en 2027.
Y aquí también existen divergencias notables entre los principales países de la eurozona: «Esperamos una inflación promedio del 2,2% en Alemania. En comparación, Italia (1,6%) y Francia (1%) tienen tasas de inflación mucho más bajas. La débil demanda interna y la inflación moderada del sector servicios contribuyeron a una tasa de inflación baja en estos países. En los próximos dos años, es probable que las diferencias se mantengan, pero prevemos una normalización de la inflación a tasas cercanas al 2% en todos los principales países de la eurozona».
Sobre el crecimiento salarial, destacan que se está ajustando gradualmente a la realidad de una menor inflación y los indicadores prospectivos apuntan a una mayor desaceleración en 2026. «Sin embargo, con una inflación aún por debajo del crecimiento salarial, se prevé que el poder adquisitivo de los consumidores aumente en 2026», lo que permite un crecimiento del consumo privado algo mayor en 2026 (1,5%) y 2027 (1,8%) en comparación con el 1,3% en 2025. Aquí, de los principales países de la eurozona, España vuelve a despuntar con el crecimiento del consumo más sólido, del 3,4% en 2025 y del 2,6% en 2026. «El crecimiento del empleo sigue siendo el principal impulsor del gasto de consumo en España, mientras que los aumentos salariales y las transferencias gubernamentales también desempeñan un papel. En otros países de la eurozona, el crecimiento del consumo es más moderado (entre el 1% y el 2% en 2025). Una mayor propensión al ahorro y un crecimiento del empleo menos sólido contribuyen a un menor crecimiento.
