De fuentes próximas al caso, Úriz ha sostenido ante el juez Ismael Moreno que la totalidad del dinero «en efectivo» que manejó tenía su origen en Ferraz. El magistrado, titular del Juzgado Central de Instrucción Número 2, arrancaba el interrogatorio a partir de las 10.00 horas tras considerar que existen «indicios racionales» de un presunto delito de blanqueo de capitales en el que pudo tener una responsabilidad directa la que fuera esposa de Koldo. Aunque ésta intentó, sin éxito, el archivo provisional de la investigación en su contra alegando que desde el inicio de la instrucción no se había podido evidenciar su participación, directa o indirectamente, en la presunta trama de corrupción, Moreno declinaba dicha posibilidad porque, «aunque podría ser que no existen indicios racionales de criminalidad sobre los delitos de organización criminal, cohecho y tráfico de influencias, sí que existen respecto del delito de blanqueo de capitales».
De hecho, el nombre de Uriz aparece en el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre los pagos en efectivo realizados por el PSOE para devolver gastos anticipados del exministro Ábalos, entre otros. Un documento en que de las conversaciones entre el exasesor de Ábalos y su entonces pareja, se «ha corroborado que parte de estas liquidaciones se entregaron en efectivo mediante sobres recogidos en la sede del PSOE, en la calle Ferraz», alertaban los investigadores. Extremo que ha verificado Úriz esta misma jornada, en sede judicial, tras reconocer que los gastos anticipados y algunos de los pagos recogidos en la sede nacional del partido, por ella misma, no habrían quedado reflejados en la auditoría interna.
Cabe recordar cómo en uno de los extractos recogidos por la UCO se puede leer cómo Uriz le dijo a Koldo, en septiembre de 2018: «Ya tengo el sobre de Ferraz». «Te lo llevo en el coche a Balbina y te lo dejo allí?», preguntó, en lo que la Guardia Civil cree que sería una alusión a «la residencia oficial de Ábalos durante su etapa ministerial, situada en la calle Balbina Valverde de Madrid».
Otra conversación recogida, de febrero de 2019, muestra que Uriz le escribió: «Hola Koldo… Al final el jefe se ha ido sin que le diera el money… Si vienes mañana mejor, porque no me gusta tener tanto dinero en el cajón», le dijo. «Voy para Ferraz a recoger el sobre en coche y luego me llevan a casa».
Además, la UCO aportaba conversaciones de WhatsApp en las que Koldo y Uriz hacían recuento. Así, en junio de 2019, el exasesor de Ábalos preguntó a su mujer: «Lo de José es mío o de el». Y ella respondió: «Déjame mirar un segundo pero creo que de él».
En las conversaciones se utilizaron términos en clave como txistorras, en referencia a los billetes de 500 euros, lechugas, para aludir a los de 200 y soles, asignados a los de cien. Un jerga que los investigadores ampliaron a los denominados «folios» que en los informes preliminares de la UCO se identificaron con el manejo de metálico. En este extremo, la ex mujer de Ábalos ha querido matizar que se trataba de folios de verdad y que ella misma se desplazaba, en ocasiones a pie, desde su domicilio a la sede el Ministerio para recogerlos porque a su ex marido, le gustaba imprimirlo todo, en su vivienda oficial.
El juez se apoyó para ello en la opinión de la Fiscalía, que le recordó «informes policiales sobre la participación» de Úriz «en maniobras para ocultar el origen ilícito de las ganancias obtenidas por otro de los investigados y pareja de la misma», como haber «buscado asesoramiento legal» para que una vivienda «sea donada a Koldo García». Si bien, la ex mujer de Ábalos ha asegurado que, en su caso, no se produjo ningún incremento patrimonial injustificado y que todos los ingresos fueron «legales» y «justificados» por su parte.
«Por lo expuesto anteriormente, en este momento procesal, no procede el sobreseimiento provisional y archivo de las presentes actuaciones respecto a la investigada, sin perjuicio de lo que resulte en el transcurso y/o avance de la investigación», indicó en un auto.
