Feijóo rechazó ante sus barones la posibilidad de asistir a la reuniones bilaterales que la ministra María Jesús Montero quiere agendar en los próximos días para avanzar en los aspectos técnicos.
El jefe de la oposición aseguró en un acto en Zaragoza que la propuesta es una mera “transacción económica” con la que Sánchez “compra el proyecto secesionista”, convierte al líder de ERC, Junqueras, en su “ministro de Hacienda” y “desguaza el Estado” solo “a cambio de seguir en La Moncloa”. Por ello, reunió a todos sus barones a las puertas de las elecciones autonómicas de Aragón para exhibir un frente común de su partido contra la nueva financiación, y sentar con ellos las bases del modelo “transparente y pensado en todos los españoles” que promete aprobar al año de llegar a La Moncloa, aunque sin entrar en las cifras como le reclama la ministra Montero. Para consensuar la nueva financiación, Feijóo anunció que convocará a los presidentes autonómicos en una Conferencia de Presidentes “monográfica” al mes de aterrizar en la Presidencia del Gobierno, y reanudará los grupos de trabajo técnico para “repartir los 200.000 millones de euros” con una “evaluación independiente” de la infrafinanciación de las comuni
El objetivo es que el sistema resultante sea “justo” y “duradero”. O, en otras palabras, “la garantía de que los ciudadanos reciben los servicios con equidad en condiciones homogéneas vivan donde vivan”, atendiendo así a las “particularidades de todas partes”.
Entre las que aparecen en el documento están la demografía, el incremento poblacional, la dispersión, el envejecimiento, la orografía, la despoblación, la baja densidad, los desempleados, el coste de la vida, la insularidad, la superficie o los costes fijos de prestación de servicios derivados de obligaciones impuestas por el Gobierno.
Durante la comparecencia, sin embargo, Feijóo no dio muchos detalles de la declaración, que se limita a actualizar los principios que todos los barones suscribieron en septiembre de 2024.
Feijóo se esforzó en explicar que su oposición no es al pueblo de Cataluña, al que trasladó su “apoyo firme”, sino al “cambalache” urdido por Sánchez. El líder del PP defendió que Cataluña debe ser “protagonista” de “una España cohesionada y fuerte” porque, de lo contrario, advirtió de que sucederá lo mismo que con el modelo de 2009 que ahora “critican” y también fue pactado “a espaldas” de las demás comunidades, aunque entonces las del PP se abstuvieron en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).
Además, considera que Sánchez ha reducido al presidente de la Generalitat de Cataluña, a una “especie de figura decorativa” al no tener “al menos el pudor” de presentar su propuesta con él, sino con Junqueras. “¿A qué punto hemos llegado que tiene que ser el PP quien defienda la dignidad de la Generalitat de Cataluña que dirige el PSOE?”, se preguntó irónicamente.
Feijóo reclamó a Sánchez que “dé marcha atrás” y “revierta las decisiones que ha tomado para forzar el encaje legal de lo que le pide el separatismo”, “reinicie el proceso desde el principio en los foros comunes” y, en definitiva, “retire” su proyecto para empezar a negociar una reforma sobre “la igualdad” y “la solidaridad”.“No puede ser un choque entre partidos porque hay territorios con necesidades parecidas gobernados por formaciones distintas y autonomías con demandas diferentes gobernadas bajo las mismas siglas”, dijo tras mostrarse convencidos de que los presidentes de Castilla-La Mancha y Asturias, se adherirían al documento si no militaran en el PSOE.
“Lo que tenemos que hacer es sentar a los presidentes autonómicos y buscar un sistema. No puede ser un reparto de premios y castigos, una subasta en la que se vendan los recursos de los españoles a cambio de favores políticos, y no puede ser la ruptura de la caja común ni de la Seguridad Social ni de la Agencia Tributaria”, apostilló.
Tampoco, dijo, puede ser “un nuevo sablazo fiscal”. En el documento, el PP refuerza la defensa de la “autonomía fiscal” de sus ejecutivos y Feijóo advirtió a Sánchez que, bajo ningún concepto, sus comunidades van a “reponer” impuestos como el de Sucesiones y Donaciones, “subir” el IRPF o “incrementar” el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) por su supuesto “’dumping’ fiscal”.
“¡No vamos a volver a subir los impuestos que hemos bajado! Ni las herencias tras una vida de sacrificio ni el esfuerzo que supone hoy comprar una vivienda pueden destinarse a pagar los caprichos de nadie. Los españoles no somos el cajero automático de Sánchez para que pueda servirse y asegurar su permanencia en la Moncloa. Si hacen falta más recursos, que empiecen por ellos, y que el separatismo deje de pedir dinero público para sus embajadas y los socialistas dejen de destinarlo a sus mordidas”, remató Feijóo, quien argumentó que “no falta recaudación”, sino que “sobra la mala gestión” del Gobierno.
Por si había dudas, el líder del PP explicitó su rechazo al principio de ordinalidad y apostó por confeccionar “un proyecto común”. No obstante, dio por hecho que la propuesta de “un Gobierno a la desesperada” no llegará a buen puerto, y pidió unir el voto en sus siglas para ofrecer a España “una alternativa” que, según las fuentes consultadas por Servimedia, no presentará su sistema de financiación hasta llegar al Palacio de la Moncloa.
