En ella, y a modo de preámbulo, celebra que «un mal ha sido derrocado». La captura del dictador, dice, representa «una buena noticia sin ambages», porque un régimen «dictatorial, represor, que ha provocado la ruina de un país rico, la destrucción de sus instituciones y el mayor éxodo de Iberoamérica, ha sido descabezado». Y, por tanto, «millones de venezolanos a los que se arrebataron sus derechos, sus oportunidades y su país, respiran hoy con una nueva esperanza».
No obstante, a lo largo de dos folios que rubrica con su firma, Núñez Feijóo expone su deseo de un cambio real que pase por las urnas, censura el mandato interino de la vicepresidenta Delcy Rodríguez y alerta a Donald Trump que dejar fuera a María Corina Machado, líder de la resistencia, equivaldría a prolongar la tiranía chavista. Sobre la Nobel de la Paz, afirma: «Es la persona que ha traído a Venezuela hasta las puertas de la libertad. Dejarla fuera de este proceso es peor que una injusticia personal:es perpetuar el abuso y la arbitrariedad».
El líder del PP por otro lado, reafirma los «compromisos y valores que España» defiende en el concierto internacional y, en particular, «hacia el espacio de Iberoamérica en el mundo hispano». Esto es: «Respeto al Estado de Derecho, incluido el Derecho Internacional». Una premisa a la que, reprocha, «no pueden apelar quienes han tolerado, cuando no habilitado y ayudado, al régimen criminal de Maduro», en una clara alusión a su rival, Pedro Sánchez.
Lo cierto es que esta reivindicación de Feijóo entra en contradicción con su aval a la intervención militar de Estados Unidos, de ahí el énfasis que pone en la situación política de Venezuela: «Antes que nadie, fue el propio régimen quien despreció el orden basado en reglas al robar las últimas elecciones e ignorar la soberanía del pueblo venezolano, sin olvidar los años de represión, tiranía y expolio. Revertirlo es, por tanto, imprescindible».
A partir de ahí, la gran prioridad para el PP lleva por nombre democracia. «El horizonte de Venezuela tiene que basarse en un proceso electoral democrático. El liderazgo del presidente legítimo Edmundo González y de María Corina Machado representa la vía democrática, pacífica y constitucional para que Venezuela recupere su libertad», ha subrayado. «Las dictaduras no se derrocan a medias; y la apertura de un tiempo nuevo exige que los venezolanos tengan voz y capacidad de decidir sobre el rumbo de su país. La libertad de Venezuela tiene que ser plena».
Para el tiempo nuevo que se abre con la caída de Maduro, Feijóo asegura que «la legitimidad sólo nace del voto libre, del Estado de Derecho y del respeto a las libertades individuales». Y apela a «todos los actores internacionales», llamados a trabajar «para que esa hora del pueblo venezolano, que no puede soportar ya más usurpaciones ni tutelas, se haga realidad». «Presentar como solución o figura de transición a quien está sancionada por la UE o por los mismos EE.UU. por violaciones masivas de derechos humanos no sería más que una operación de continuidad del régimen; un régimen que el pueblo venezolano ya ha rechazado de forma inequívoca en las urnas», añade Feijóo.
Para concluir, critica al Gobierno de España, que hasta la fecha no ha usado sus «bazas diplomáticas» ni su «liderazgo moral» para enfrentarse «a la tiranía de Maduro». Más bien, describe, ha hecho lo contrario. «Le ha facilitado tiempo y excusas cuando ambas cosas se le acababan». Por otro lado, insiste en la liberación de los presos políticos que, todavía hoy, permanecen en las cárceles venezolanas. Entre ellos, «una larga veintena de españoles, cuyo único delito ha sido desear la libertad y pelear por ella».

