Don Felipe ha entregado los despachos a los 121 integrantes -85 mujeres y 36 hombres- de la 74ª promoción de la Carrera Judicial en un acto en que también han intervenido la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, y el director de la Escuela Judicial, Francisco Segura.
Además, han asistido el ministro de Justicia, Bolaños; la nueva fiscal general del Estado, Peramato,; el alcalde de Barcelona, Collboni, y los consejeros de Justicia e Interior de la Generalitat de Cataluña, Espadaler y Parlon.
Ante todos ellos el Rey ha celebrado la incorporación de los nuevos jueces, de quienes ha dicho que asumen «la tarea de contribuir a preservar el Estado social y democrático de Derecho», y ha añadido: «Es una responsabilidad enorme». «Deberéis conduciros bajo los más estrictos parámetros éticos y ser ejemplo constante de rectitud. De ello depende en la práctica, en gran medida, el respeto debido al Poder Judicial que encarnáis, condición esencial para el buen funcionamiento de nuestro sistema político y constitucional», ha añadido.
Don Felipe también ha pedido a los nuevos jueces que conozcan y apliquen el Derecho de la Unión Europea y el Derecho Internacional, y se ha referido «al valor de obligado referente interpretativo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, a la Carta de las Naciones Unidas y a los demás tratados y convenios de los que España es parte».
Además, ha subrayado ante los nuevos jueces que la tarea que asumen es «preciosa, pero también de una enorme exigencia y complejidad» y ha agregado que «al cabo del camino» estará «la satisfacción de haber ayudado a levantar, con vuestra palabra y vuestra labor, el gran edificio, siempre inacabado, de nuestra convivencia».
Como viene ocurriendo desde 1997, la mayoría de los nuevos jueces son mujeres. En esta ocasión, el 70,25 %. La edad promedio es de 29 años, han empleado 5 años y cuatro meses en preparar la oposición y no tienen familiares -hasta el segundo grado de consanguineidad- que ejerzan o hayan ejercido una profesión jurídica. De hecho, ocho de cada diez no cuentan con ningún jurista entre sus allegados y solo el 6,03 % tiene a un juez o magistrado en la familia, mientras que el 15,52 % restante procede de entornos familiares en los que hay otros profesionales jurídicos, sobre todo abogados. Además, cuatro de cada diez nuevos jueces vienen de familias en las que ninguno de los progenitores tiene estudios superiores; frente al 35,34 % en los que tanto el padre como la madre son licenciados y el 25,86 % restante, en los que solo uno de los dos progenitores posee título universitario.
Los nuevos jueces proceden de Andalucía (29), Cataluña y Madrid (17), Castilla y León (14), la Comunidad Valenciana (11), Galicia (7), Canarias, Extremadura y la Región de Murcia (5), Aragón y Asturias (3), La Rioja (2) y Cantabria, Castilla-La Mancha y el País Vasco (1 cada una).

