El grupo, a través de su filial polaca Budimex, lidera el consorcio que ha presentado la oferta más ventajosa para la construcción de la línea ferroviaria E75 Rail Baltica de Białystok a Elk, al noreste de Polonia, a cambio de 4.978 millones de eslotis brutos (en torno a 1.200 millones de euros).
La constructora local en la que Ferrovial controla el 50,14% concurrió a este proyecto de la mano de la austriaca Porr, formando un tándem participado al 75% por Budimex. Este consorcio, no obstante, no fue el que presentó la mejor oferta en el procedimiento inicial, liderado por una alianza entre las polacas Torpol y Mirbud. Sin embargo, la Cámara Nacional de Apelaciones (KIO) dio marcha atrás a la adjudicación tras estimar un recurso de la filial de Ferrovial que pedía impugnar la decisión al no tener en consideración una sanción ambiental que les impusieron en 2022.
La obra se llevará a cabo en tres tramos (Białystok-Knyszyn, Knyszyn-Osowiec y Osowiec-Ełk) con un amplio alcance. Pues, además de la construcción de la segunda vía, los planes incluyen la sustitución de pasos a nivel por intersecciones a desnivel (se construirán un total de 20 viaductos de carretera y 12 viaductos ferroviarios), la construcción de nuevas paradas de pasajeros en Dziękonie y Ciemnoszyje (la primera sustituirá a la que se eliminará después de Czechowizna) y la reubicación de la estación de tren de Białystok Starosielce y la estación de Białystok, junto al incremento de capacidad ampliando la línea Dobrzyniewo Duże.
A la espera de recibir la carta de adjudicación, Ferrovial ampliará con este contrato su sólida presencia en Rail Baltica. El grupo ya se adjudicó en 2023, a través de consorcios internacionales, el tramo principal del corredor en Estonia, uno de los segmentos más complejos del proyecto, a cambio de 332 millones y participa también en la construcción de la línea principal en Letonia, una ‘megaobra’ valorada en torno a 3.700 millones de euros.
