Fue el pasado octubre cuando la exmilitante socialista acusó a Grinda de un delito de revelación de secretos ante la Fiscalía General del Estado, que la derivó al Ministerio Público madrileño.
También le atribuía al fiscal el delito de denuncia falsa por la denuncia que este presentó contra ella en la que le acusó de intentar sobornarle, a través del periodista Pere Rusiñol, con beneficios profesionales (una plaza en el extranjero), a cambio de facilitar datos comprometedores sobre su entonces superior, el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón.
En reacción, Díez decidió acusar a Grinda, ante el máximo responsable del Ministerio Fiscal, de una serie de irregularidades que, según ella, habría cometido en los últimos años en el ejercicio de su cargo público.
