La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, ha señalado que la actual escalada bélica puede afectar a los precios de la energía, al sentimiento de los mercados, al crecimiento económico y a la inflación, lo que podría generar nuevas presiones para los responsables de política económica en todo el mundo.
«Estamos en un mundo de shocks más frecuentes y más inesperados», afirmó Georgieva durante su intervención en la conferencia ‘Asia en 2050’ celebrada en Bangkok, según recoge ‘Bloomberg’. «La mayoría de las veces no podemos predecir exactamente cuáles serán, pero siempre podemos esforzarnos por estar preparados».
El FMI ha subrayado además su preocupación por el impacto humano del conflicto, así como por las consecuencias económicas derivadas de una posible prolongación de la guerra. La represalia de Irán a los ataques de Estados Unidos e Israel ya ha alterado el transporte y el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
A estas tensiones se suma además el impacto de las disputas comerciales. El propio FMI advirtió el mes pasado de que el aumento de los aranceles podría lastrar una economía estadounidense que, hasta ahora, se mantenía sólida.
El organismo internacional ha asegurado que está siguiendo de cerca la evolución de la guerra en Oriente Medio y que sus conclusiones se incorporarán al próximo informe de Perspectivas de la Economía Mundial, que se publicará en abril.
En su última actualización, publicada en enero, el FMI elevó ligeramente sus previsiones y estimó que la economía mundial crecerá un 3,3% en 2026 y un 3,2% en 2027. Georgieva también destacó en el encuentro la evolución de Asia desde la crisis financiera de 1997-1998, señalando que muchos países de la región han fortalecido sus instituciones, sus colchones externos y la confianza de los inversores.
No obstante, advirtió de que la región debe prepararse para un entorno marcado por «shocks repetitivos», derivados de factores como las nuevas tecnologías, las tensiones comerciales o la geopolítica.
