Macron, Starmer y Merz se han aliado con Trump en la guerra contra Irán, amenazando con sumarse a los ataques de EEUU e Israel. Mientras Sánchez se han dedicado a atacar a Trump.
El comunicado que ha sellado la alianza de Reino Unido, Alemania y Francia con EEUU en la guerra contra Irán se emitió horas después de que, el avión oficial del primer ministro de Israel aterrizara en Berlín tras un vuelo secreto desde una gran base militar israelí. El hermetismo sobre este viaje ha sido total. Ni se comunicó dicho vuelo del apodado Avión del Juicio Final ni quiénes fueron a bordo de él bajo la dirección de Netanyahu. El aparato aterrizó en Berlín a las 21:30 horas de este sábado.
«Tomaremos medidas para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, posiblemente habilitando las acciones defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de disparar misiles y drones en su origen. Hemos acordado colaborar con Estados Unidos y sus aliados en la región en este asunto», reza el comunicado.
París, Berlín y Londres han expresado su «consternación por los ataques indiscriminados y desproporcionados con misiles lanzados por Irán contra países de la región, incluidos aquellos que no participaron en las operaciones militares iniciales de Estados Unidos e Israel».
Los aviones de combate de la Fuerza Aérea Israelí han lanzado más de 2.000 bombas contra cientos de objetivos y emplazamientos militares del régimen iraní desde el inicio del conflicto con la República Islámica la mañana del sábado, según han informado las Fuerzas de Defensa de Israel. La cantidad de municiones lanzadas contra objetivos en Irán durante las primeras 30 horas del conflicto es aproximadamente la mitad de la que, según la Fuerza Aérea Israelí (FAI), se utilizó durante los 12 días de guerra que duraron hasta junio de 2025. Desde el inicio de la actual ronda de combates, los aviones de la Fuerza Aérea Israelí han realizado más de 700 salidas y alcanzado la superioridad aérea en las 24 horas siguientes al inicio de la operación, según informaron las fuerzas armadas, señalando que numerosos sistemas de defensa aérea iraníes fueron desmantelados en el oeste de Irán.
El primer ministro británico, Starmer, ha afirmado este domingo haber aceptado que Estados Unidos utilice bases británicas para lanzar ataques «defensivos» destinados a destruir misiles iraníes y sus lanzadores. Sin embargo, en un vídeo publicado en redes sociales, ha añadido: «No participamos en los ataques iniciales contra Irán y no nos sumaremos a ninguna acción ofensiva ahora». En un comunicado aparte, Francia, Alemania y Reino Unido han destacado estar dispuestos a defender sus intereses y los de sus aliados en el Golfo, si es necesario, adoptando «acciones defensivas» contra Irán.
Por su arte, el presidente de Estados Unidos ha afirmado que esperaba que la guerra con Irán durara «cuatro semanas» en su primera entrevista desde que se confirmó la muerte de tres soldados estadounidenses en ataques iraníes. El presidente de Estados Unidos ha recordado a los soldados fallecidos como «personas excepcionales», advirtiendo que «desafortunadamente, esperamos que eso suceda» y que «podría volver a ocurrir». Trump ha declarado al periódico Daily Mail que el progreso de la guerra va adelantado, ya que los ataques habían eliminado a «todo el liderazgo [de Irán], mucho más de lo que pensábamos».

