Parece ser que Lagarde quiere dejar el cargo antes de las elecciones presidenciales francesas de abril del próximo año, para facilitar su relevo que depende,básicamente de Macron, y Merz, No obstante, aún no está claro cuándo se produciría la salida de Lagarde. Y, de hecho, desde el BCE son tajantes al afirmar que «la presidenta está totalmente centrada en su misión y no ha tomado ninguna decisión sobre el final de su mandato».
No está claro quién podría sustituir a Lagarde, pero ya hay varios nombres encima de la mesa que se están considerando para el puesto. Y entre ellos está el del Hernández de Cos. También ha sonado el de su homólogo holandés Klaas Knot, sin obviar la posible candidatura de Isabel Schnabel, miembro del comité ejecutivo del BCE. Asimismo, el actual presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, también estaría interesado en liderar el BCE tras la marcha de Lagarde.
Sin embargo, cabe recordar que el nombre de Lagarde no salió a la luz hasta poco antes de su propia nominación hace ahora siete años, lo que sugiere que la contienda podría ser impredecible. En 2019 el nombramiento de Lagarde como presidenta del BCE se produjo después de que Macron y la entonces canciller alemana, Angela Merkel, llegaran a un acuerdo sorpresa.
Sea como sea, la gestión de Lagarde al frente del BCE ha estado marcada por una serie de crisis. Primero llegó la pandemia de COVID-19, después la invasión de Ucrania por parte de Rusia, y después el conflicto comercial con Estados Unidos. Bajo su mandato, además, la inflación de la eurozona se disparó hasta cerca del 11% a finales de 2022, debido a que los precios de la energía se dispararon tras el ataque de Moscú sobre Kiev y a que las cadenas de suministro globales sufrieron cuellos de botella relacionados con la pandemia. El BCE se vio obligado entonces a subir los tipos de interés del -0,5% al 4% en poco más de un año, aunque desde mediados de 2024 ha ido reduciendo el precio del dinero hasta el actual 2%, ya que la inflación ha retrocedido hasta el objetivo a medio plazo que se ha fijado el Banco Central Europeo, en el 2%

