Según los comunicados oficiales difundidos este jueves, en el marco de estas conversaciones se evaluará la formación de dos entidades independientes. Una de ellas se centraría en actividades industriales -refino, trading, química y energía basada en moléculas verdes, como biocombustibles e hidrógeno- orientadas a clientes empresariales (IndustrialCo). La otra estaría enfocada en el negocio minorista, integrando redes de estaciones de servicio y servicios de movilidad, incluida la recarga para vehículos eléctricos (RetailCo).
Los actuales accionistas de Moeve, como Mubadala y Carlyle, tendrían el control de la plataforma industrial, mientras que Galp mantendría una participación superior al 20%. Esta plataforma tendría una capacidad combinada de procesamiento de crudo cercana a 700.000 barriles de petróleo por día en tres complejos industriales. En el caso de la plataforma de movilidad, se prevé un control compartido entre ambas partes. La propuesta integraría activos en España y Portugal, incluida una red conjunta de alrededor de 3.500 estaciones de servicio, y busca aumentar la escala operativa y la capacidad de inversión para atender a un mercado competitivo y en transformación.
La integración industrial proyectada pretende reforzar la relevancia estratégica de estas refinerías tanto para España como para Portugal con el objetivo de endurecer la competencia con Repsol, líder del mercado ibérico con más de 4.000 estaciones de servicio. Al aumentar la escala y la capacidad de inversión, la plataforma propuesta trataría de fortalecer la capacidad de destinar capital a la evolución de estas instalaciones como hubs multienergía integrados. Ambas compañías han subrayado que, durante el proceso de negociación, continuarán operando de forma independiente y que cualquier acuerdo final estará sujeto a la aprobación de los consejos de administración, autorizaciones regulatorias y la firma de acuerdos definitivos. En todo caso, en la actual fase no se han tomado decisiones finales y no hay impacto en las operaciones en curso, empleados o relaciones comerciales existentes de las entidades implicadas.
«Las plataformas integradas proporcionan la escala y la capacidad de inversión necesarias para acelerar la transición energética en Europa y desarrollar la próxima generación de campeones energéticos europeos» destaca el comunicado corporativo en el que el consejero delegado de Moeve Maarten Wetselaar añade que esta potencial integración «representa una oportunidad única para fortalecer el papel de la Península Ibérica en la transición energética, creando plataformas con la escala, resiliencia y capacidad de inversión necesarias para impulsar el cambio con rapidez».
Según Bloomberg, el grupo luso está redefiniendo su perfil a través de una reordenación progresiva de su cartera de activos, apoyada en la fortaleza de su negocio upstream. El reciente intercambio de participaciones en Namibia con TotalEnergies refuerza sus alianzas en esa cuenca y mantiene abiertas opciones de desarrollo a largo plazo, aunque sin el impacto inmediato en caja que anticipaba parte del mercado. En paralelo, las conversaciones con Moeve para integrar los activos downstream apuntan a una posible reducción gradual de su exposición a actividades intensivas en capital, como el refino y la distribución minorista. Todo ello se ve respaldado por la entrada en producción del proyecto Bacalhau en Brasil y una sólida generación de caja, que permiten a Galp afrontar esta fase de transición estratégica desde una posición operativa relativamente sólida.
